La temporada de la langosta espinosa del Caribe culmina con resultados alentadores para las familias pesqueras de la Costa Caribe Norte.
Desde Puerto Cabezas, pescadores artesanales e industriales reportan hasta un 100 % más de producción en comparación con el año pasado, consolidando una de las mejores temporadas desde 2020.
El cierre oficial, previsto para el 28 de febrero, da paso al período de veda que inicia el 1 de marzo, una medida clave para garantizar la reproducción y sostenibilidad del recurso.
“Hoy en tiempo hemos mejorado la pesquería, la producción ha mejorado enormemente. Ahora los pescadores dicen: estamos cerrando ahorita, pero vamos bien, y le damos la entrada a dos embarcaciones que sí traen producción.
Estamos a días para cerrar, pero traen producción. En las temporadas pasadas vendrían solo con los aperos de pesca, sin casa y sin producción. Entonces, gracias al gobierno, nosotros damos el acompañamiento para que los pescadores siempre traigan productos”; expresó Dania Padilla, INPESCA Caribe Norte.
Productores coinciden en que la temporada fue estable y rentable: “Si tuviéramos que hacer un aproximado, diríamos que andamos como entre unas 400 cajas, que serían alrededor de unas 40,000 libras, que para nosotros es excelente.

Temporada de langosta en la Costa Caribe Norte culmina con excelentes resultados
Aún estamos en el proceso de extracción de nasa, entonces consideramos que aún vamos a tener un buen cierre porque, para los pocos días que acabamos de ir, traemos una producción relativamente buena”; detalló Bismarck Zamoran, capitán de barco de pesca.
Con más de 2,000 lanchas activas, la langosta se consolida como producto estrella de exportación: “Bueno, los que salen en lancha, ellos trabajan solo ocho a nueve días lo más, y más o menos un buzo gana como 20,000 por semana, el capitán gana 20,000 y los marinos 15,000. Entonces, solo en una lancha van cinco personas, que son cinco familias que se benefician grandemente”; añadió Ivar Diecent, coordinador general del sector pesca.
Pescadores aseguran que respetar la veda ha permitido una recuperación progresiva del recurso y mejores rendimientos en cada temporada.


















