Con más de 20 años de experiencia, Antenor Peña ha recorrido casi todos los rincones de Nicaragua, cubriendo desde accidentes de tránsito hasta huracanes devastadores. En una reciente aparición en el podcast Protagonistas PodCast, Peña abrió su corazón y compartió cómo comenzó en el periodismo, las dificultades que enfrentó y las historias que más lo marcaron.
Peña recuerda sus inicios en 1992, cuando dejó el campo en San Lorenzo, Boaco, para venir a Managua con el sueño de estudiar comunicación. “Nunca había pasado por la universidad, pero tenía la idea clara. La pobreza no me detuvo. Luché, me metí en lo que pude, y así fue que empecé en este camino”, contó. Su primer gran reto profesional llegó en 1998, con la cobertura del huracán Mitch, un momento que lo ayudó a perder el miedo y a aprender de la práctica: “No había muchos periodistas, había que moverse y aprender de todo. Ahí comencé a romper el hielo y quitarme el miedo”.
A lo largo de su carrera, Peña ha trabajado en casi todos los medios del país, incluyendo radio y televisión. Destacó la evolución de la tecnología en su labor: de tomar notas en un cuadernito y grabar con micrófono, a transmitir adelantos en vivo con el celular y redes sociales como Facebook y TikTok. “Si no te adaptás, alguien más va a hacerlo antes que vos. Ahora hay que estar rápido, activo, en todo momento”, explicó.
El periodista de sucesos y política también compartió cómo organiza su trabajo: se ubica estratégicamente en diferentes zonas de la ciudad para llegar rápido ante cualquier emergencia. “Tenés que estar cerca de los lugares donde pueda caer una noticia, para ahorrar tiempo y combustible. La rapidez es clave”; afirmó.
Antenor Peña: lecciones de vida y periodismo desde Managua
Peña no solo cubre accidentes de tránsito o incendios; también ha estado presente en huracanes como IOTA y ETA, temblores e incluso tragedias familiares que lo han marcado profundamente. Recordó el derrumbe de un muro en el barrio 31 de Mayo, donde falleció toda una familia, y cómo ver a la criaturita sobreviviente lo hizo reflexionar sobre la vida y la importancia de cuidar a los seres queridos. “Me acordé de mi hija, de mi familia… la vida es corta, hay que cuidarse”, confesó entre emociones.
A lo largo de su trayectoria, Peña ha aprendido a manejar las críticas y la exposición que conlleva informar sobre sucesos. “Hay quienes pueden decir que nuestras noticias son amarillistas, pero nuestra labor es educar, informar y contribuir a que alguien actúe o reflexione”; indicó. Entre las satisfacciones de su carrera, menciona haber ayudado indirectamente a que familias reciban apoyo o que las personas tomen conciencia de ciertos riesgos.

Con más de dos décadas de experiencia, Peña asegura que su labor no solo ha sido un camino profesional, sino también un aprendizaje constante sobre la vida, la familia y la sociedad nicaragüense. “Hemos ayudado a que la gente esté informada, a veces eso salva vidas, a veces enseña. Eso es lo que me da satisfacción”; concluyó.


















