Managua vivió una noche llena de emoción y fe con la celebración de la tradicional Gritería, una expresión religiosa y cultural que cada 7 de diciembre reúne a miles de personas para honrar a la Purísima Concepción de María.
En la Catedral Metropolitana de Managua, el ambiente se empezó a sentir desde horas tempranas con la llegada de familias que, con cantos, velas y sonrisas; esperaban el momento central de la festividad.
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A las seis, en punto de la tarde, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, dio el grito tradicional que marca el inicio oficial de la celebración: “¿Quién causa tanta alegría?”. De inmediato, la respuesta de los devotos llenó el atrio entre aplausos y sonidos de matracas, dando paso a cantos marianos que se escucharon dentro y fuera del templo. Este momento, esperado por todos, reafirma el arraigo que tiene esta tradición en la identidad del país.

Miles de familias celebran la Purísima Concepción de María en Managua
Las familias expresaron que esta fecha es un espacio para agradecer por la vida, por la salud y por los favores recibidos. Entre los testimonios, destacaron la presencia de adultos mayores, jóvenes y niños que, juntos, mantienen viva una costumbre que se transmite de generación en generación. Para muchos, asistir a la Gritería no solo es una tradición, sino un acto de devoción profunda.
“En estas fiestas siempre ando con mi familia. Para mí, la Virgen siempre va a ser nuestra madre. Ella nos guía, ella nos cuida y nos bendice. ¡Que viva la Virgen!”; destacó Lidia García, devota de la Virgen María.
Tras el grito, los asistentes continuaron su recorrido hacia diferentes altares ubicados en barrios y hogares de la capital. Entre luces, pólvora y cantos, la noche avanzó como una muestra de unidad, fe y alegría que confirma que la Gritería sigue siendo una de las celebraciones más queridas por las familias nicaragüenses.


















