Las familias de Managua celebraron con profundo fervor mariano la tradicional Purísima de la Concepción de María, una festividad que se remonta a 1857 y que continúa fortaleciendo los lazos de solidaridad, fe y hermandad entre los nicaragüenses.
A lo largo de los barrios capitalinos, miles de devotos se reunieron para cantarle a la Virgen y mantener viva una de las expresiones religiosas más representativas del país.
Entre las familias protagonistas destacan los Acevedo, quienes desde hace 27 años celebran con alegría y entrega esta tradición.
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“Nosotros año con año hacemos La Purísima y esperamos a miles de feligreses que vienen a cantarle a la Virgen. Nos vamos preparando desde temprano; de hecho, nuestra Purísima termina a las 12 de la noche y a las 12:01 ya estamos ahorrando dinero para el próximo año”; expresó entre risas María Teresa Acevedo, mostrando el entusiasmo con el que su familia vive esta celebración en Managua.
Otra familia que mantiene esta tradición es la Montiel, quienes celebran desde hace 33 años por una promesa heredada de sus ancestros. “Desde que estaba pequeñita me acuerdo cuando mi abuelo celebraba a la Virgen que a pesar de que ya tengo 32 años, continúo con la tradición. Entre toda la familia aportamos un granito de arena para festejar en grande con la gente que nos visita”; compartió Mara Montiel.

Familias de Managua honran a la Inmaculada Concepción con alegría y devoción
María Teresa Flores viaja cada año desde Houston, Estados Unidos, exclusivamente para vivir La Purísima en su hogar en Managua. “Yo siempre celebro a María porque sé que ella intercede por todos nosotros y nos da su gracia. Seguimos pidiéndole porque se mantenga la paz, el amor y la alegría de Nicaragua bendita. Uno de mis sueños es que se haga un santuario en su honor en Cuapa”; afirmó en Managua.
De igual forma, Delia Tirado, nicaragüense radicada también en Estados Unidos, destacó que diciembre es su mes favorito debido a las celebraciones marianas. “No tengo fecha exacta del inicio de la celebración en mi familia. Lo único que sé es que mis abuelos heredaron la tradición a mi mamá y mi mamá a mí, y yo lucho año con año para hacerlo lo mejor posible”; comentó.
Este año, la tradicional Gritería cumple 168 años de celebrarse a nivel nacional, consolidándose como una de las manifestaciones culturales y religiosas más significativas para Nicaragua.
Entre cánticos, fervor y unión familiar, las familias de Managua, continúan honrando a la Inmaculada Concepción, reafirmando el valor histórico y espiritual de esta tradición que forma parte esencial de la identidad del país.


















