“Caminamos y caminamos en el amor intenso, inmenso e infinito; el gran amor de Cristo Jesús, el revolucionario más grande de todos los tiempos» fueron las palabras de inicio de la copresidenta de Nicaragua en su habitual comunicado dirigido a las familias nicaragüenses este viernes 03 de abril de 2026.
Señaló que vivir el amor cristiano no es sencillo, ya que, aunque es fácil expresarlo, resulta difícil practicarlo plenamente. En ese sentido, instó a las familias a rechazar el odio, la envidia y la arrogancia, calificándolos como sentimientos que destruyen a quienes los practican.
“Debemos asumir la responsabilidad de vivir ese amor. Es fácil hablarlo, pero difícil practicar la intensidad de ese amor que debe aplacar los odios, las maldades y las visceralidades que vemos manifestarse, con asombro, contra el pueblo de Dios, el pueblo de Cristo Jesús.” agregó.
Asimismo, enfatizó que el odio no tiene explicación ni justificación:“El odio es tóxico en la vida de quienes no solo lo sienten, sino que lo practican. Utilizan palabras y una retórica que nada tiene que ver con la hermandad ni con nuestra condición de pueblos y familias que somos.” señaló.

Nicaragua promueve la paz en Viernes Santo
Asimismo, hizo un llamado a la reflexión espiritual durante este Viernes Santo 2026, recordando las palabras de Cristo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”,agregó la copresidenta de Nicaragua como guía para fomentar el perdón, la reconciliación y la paz entre los pueblos.
La copresidenta Rosario Murillo también cuestionó a quienes promueven divisiones, señalando que ninguna persona puede proclamarse guía espiritual mientras actúa con odio, e insistió en que el verdadero camino cristiano se basa en el amor, el respeto y la unidad.
Durante su mensaje, evocó recuerdos de la infancia en Semana Santa; como las procesiones y tradiciones familiares, resaltando que la fe aprendida en el hogar es la base para enfrentar los desafíos de la vida.

En ese contexto, destacó que Nicaragua es un pueblo creyente que anhela vivir en paz, con valores familiares, armonía y esperanza, reiterando que la fe permite superar adversidades y construir un futuro mejor.
También expresó preocupación por situaciones internacionales, señalando que la guerra representa “el infierno en la tierra”; mientras que la paz es el mayor legado para la humanidad.
Finalmente, reafirmó que el pueblo nicaragüense merece vivir en tranquilidad, destacando el trabajo de las instituciones que resguardan la seguridad durante estos días; con más de 13,000 policías desplegados en todo el país.

















