El Centro Tecnológico Agropecuario de Nandaime José Dolores Estrada dio inicio a su año académico este 3 de febrero, con una matrícula superior a 500 estudiantes; de los cuales 228 son de nuevo ingreso. Los jóvenes se integran a las carreras de Veterinaria, Agropecuaria, Agroindustria de los Alimentos y Bachillerato Técnico Agropecuario, incluyendo la modalidad sabatina; que comenzará el sábado 7 de febrero.
Este centro se caracteriza por recibir protagonistas provenientes de Rivas, Carazo, Granada y del municipio de Nandaime; así como de sus comunidades rurales. Una de sus principales fortalezas es que brinda internado gratuito a estudiantes de otros departamentos, garantizando las condiciones necesarias para acceder al modelo de educación técnica gratuita y de calidad, orientado a la formación de técnicos calificados capaces de insertarse rápidamente en el mercado laboral.
La apertura del año lectivo estuvo acompañada de una revista cultural, una presentación ecuestre y el respaldo de la Juventud Sandinista; quienes dieron la bienvenida a los nuevos estudiantes.
El director del centro, Julio Agustín Chávez; destacó: “Contamos con equipos de agroindustria, áreas de cirugía menor para la carrera de Veterinaria, así como formación en técnico agropecuario y agroindustria de los alimentos. En la modalidad sabatina ofrecemos Zootecnia, Agronomía, Producción Ganadera y Riego Agrícola”.

Tecnológico de Nandaime abre sus puertas a nuevos protagonistas
Asimismo, aseguró que la educación técnica permite a los jóvenes incorporarse al mundo laboral a temprana edad, facilitando posteriormente el financiamiento de estudios superiores.
Por su parte, la joven María Daniela González, estudiante de Agroindustria de los Alimentos, expresó su agradecimiento por las oportunidades que brinda el Gobierno a la juventud. Señaló que, aunque viaja diariamente, muchos de sus compañeros cuentan con el internado, lo cual resulta fundamental para continuar sus estudios.
Al cierre de la jornada, los estudiantes realizaron un recorrido por los laboratorios y áreas productivas, donde conocieron las herramientas y tipos de cultivos, bajo el modelo de “aprender haciendo”, que contempla un 30 % de formación teórica y 70 % de práctica en el campo.


















