Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha impulsada por la Federación Mundial de la Obesidad para visibilizar el impacto de esta enfermedad en la salud pública global. La jornada comenzó a celebrarse en 2015 y desde 2020 se fijó oficialmente el 4 de marzo; con el objetivo de unificar esfuerzos internacionales en prevención, diagnóstico y tratamiento.
La intención de esta fecha es generar conciencia sobre la obesidad como una enfermedad crónica y compleja, y no únicamente como una condición asociada al estilo de vida. Además, busca promover políticas públicas, fortalecer los sistemas de salud y reducir el estigma que enfrentan las personas con esta condición.
En América Latina, la situación es preocupante. De acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad y datos de la Organización Panamericana de la Salud, más del 60 % de la población adulta en la región vive con sobrepeso y alrededor de una cuarta parte presenta obesidad. La tendencia, lejos de disminuir, continúa en aumento, especialmente en países de ingresos medios, donde confluyen cambios en los hábitos alimenticios, sedentarismo y limitado acceso a información preventiva.

Proyecciones regionales
El crecimiento de la obesidad en América Latina está estrechamente vinculado al aumento de enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo 2, hipertensión y afecciones cardiovasculares. Expertos advierten que, de no fortalecerse las estrategias de prevención, el impacto sanitario y económico podría intensificarse en los próximos años.
En Nicaragua, el tema también ocupa un lugar prioritario en la agenda sanitaria. En el marco de la inauguración del Hospital Sandino Nuevo Amanecer en Bilwi, la ministra de Salud, Meyling Brenes, anunció una serie de proyectos que marcarán la inversión en salud para 2026.
Entre ellos destacó la creación de un Centro de Nutrición y Manejo de la Obesidad; una iniciativa que responde a la creciente necesidad de atención especializada para una condición que afecta a un porcentaje significativo de la población nicaragüense.
Durante su participación en Estudio TN8, Brenes explicó que este nuevo centro será un espacio dedicado a la atención integral de personas con obesidad y factores de riesgo asociados, como la diabetes y enfermedades cardiovasculares; con un enfoque en prevención, diagnóstico y tratamiento especializado.
“Ahora reconocemos que a nivel mundial y Nicaragua no se escapa: la obesidad es un factor de riesgo para diferentes enfermedades… y ahí vamos a darle atención a esas enfermedades”; expresó.

Cuidado con la obesidad en Nicaragua
Los datos disponibles muestran que el problema de la obesidad en el país está en aumento. Según el Atlas Mundial de la Obesidad 2025, alrededor del 71 % de los nicaragüenses tiene un índice de masa corporal por encima de lo recomendado.
Además, aproximadamente un 36 % presenta obesidad, una situación que incrementa el riesgo de enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo 2 y afecciones cardiovasculares.
El Centro de Nutrición y Manejo de la Obesidad funcionará como parte de una estrategia más amplia para fortalecer la atención en salud pública; alineada con otras unidades especializadas que se construirán o ampliarán durante 2026.

















