Nicaragua participó en las ceremonias fúnebres que se desarrollan en Teherán en honor al líder de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, con la presencia del ministro de Asuntos Exteriores y la delegación oficial que lo acompaña, quienes rindieron homenaje durante los actos de despedida.
La representación nicaragüense forma parte de las delegaciones de más de treinta países que viajaron a la capital iraní para expresar sus condolencias y solidaridad con el pueblo de la República Islámica. Entre las naciones presentes también figuran Rusia, China, Pakistán, India, Georgia y Cuba.
Las ceremonias comenzaron con un acto privado y continuaron este viernes con el homenaje público, al que asisten miles de personas, familiares de las víctimas de la reciente guerra y representantes políticos y religiosos de distintas partes del mundo.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, llamó a la población a participar masivamente en las exequias como una muestra de unidad nacional y de respaldo a los ideales de la República Islámica.

Amistad y respeto entre Nicaragua e Irán
De acuerdo con las autoridades iraníes; entre 15 y 20 millones de personas podrían participar en los distintos actos fúnebres que se extenderán durante varios días.
El cuerpo permanecerá en capilla ardiente en la Gran Mosalla de Teherán antes de una procesión por la capital. Posteriormente, se realizarán ceremonias en Qom, así como en las ciudades iraquíes de Najaf y Karbala; previo a la inhumación prevista para el 9 de julio en Mashhad.
La presencia de la delegación nicaragüense reafirma los lazos de amistad, solidaridad y cooperación entre Nicaragua e Irán; acompañando al pueblo iraní en este momento de duelo y expresando sus condolencias por la situación que atraviesa el país.



















