Desde su nombre se sabe que es una elegida, un animal de la majestuosa creación de la naturaleza. Ella es Itzae (que significa Regalo de Dios), quien está cerca de cumplir tres años y ahora ya se ve madura, lejos de esa ternurita que conocimos en 2023 cuando nació en el Zoológico Thomas Belt de Juigalpa.
Con el nacimiento de este ejemplar, conocido popularmente como un puma albino, aunque especialistas apuntan a una condición genética extremadamente rara como el leucismo, los ojos de los amantes de la fauna a nivel mundial cayeron en Nicaragua.
Este es un caso único, casi de uno en un millón, y nuestra tierra de lagos y volcanes fue la que tuvo la dicha de este verdadero regalo de la existencia.
Pero ahora, con sus ya casi tres años, esa mirada de cachorrita ha quedado atrás. En estas recientes fotos, publicadas en el Facebook de «Yalvin Bird Whatching» (sic), se puede ver a Itzae con una presencia más firme, con una seriedad que impone y que deja ver su evolución natural hacia la adultez.
La madurez y solemnidad de Itzae
Su pelaje claro, que desde su nacimiento la convirtió en un fenómeno, sigue siendo su sello distintivo. Sin embargo, lo que más llama la atención en estas nuevas imágenes es su porte: una postura más segura, más dominante; como si entendiera el impacto que genera en quienes la observan.
Lejos de aquella pequeña cría que enternecía con solo verla, Itzae hoy proyecta la esencia de un felino fuerte, adaptado a su entorno y convertido en un símbolo de rareza y belleza natural en Nicaragua. Además, por su forma de posar; parece que ya se ha acostumbrado a las cámaras, como toda una protagonista.
Su historia continúa despertando admiración, y cada nueva imagen confirma que no se trató solo de un hecho curioso, sino de un caso que sigue marcando a quienes han seguido de cerca su crecimiento.


















