Copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo: «Vivimos tiempos de soberanía, libertad, hermandad y humanidad»

Foto: Co-Presidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo con el párroco Antonio Castro

En el marco de la conmemoración del Día de la Paz, la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, ofreció un discurso cargado de reflexiones sobre la historia, la identidad nacional y el compromiso con el futuro del país.

Durante su intervención, evocó el amor profundo por Nicaragua y contrastó ese sentimiento con quienes actuaron desde el miedo, la envidia y la ambición.

En ese sentido, afirmó que aquellos que “profanaron el amor sagrado” hoy añoran lo que perdieron y desearían retroceder el tiempo; sin embargo, subrayó que el pasado es irreversible y que el camino está en avanzar hacia el futuro con dignidad.

Asimismo, destacó que quienes traicionaron a la patria “no pueden ni podrán” recuperar lo perdido, pues, vendieron valores fundamentales sin obtener nada a cambio. «El presente pertenece a quienes han caminado con honor, valor y amor por Nicaragua, construyendo una historia basada en memoria, orgullo y sentido de patria».

Foto: Acto por la paz y la solidaridad en Nicaragua
Foto: Acto por la paz y la solidaridad en Nicaragua

Nicaragua, construyendo una historia basada en memoria, orgullo y sentido de patria»

La copresidenta también remarcó que Nicaragua es de todos los nicaragüenses que perseveran sin rendirse ni claudicar, y que continúan avanzando unidos. Expresó que el dolor de la traición ha quedado atrás, reducido a “las precarias páginas de la miseria humana”; mientras que el país avanza con mayor convicción, fortaleza y compromiso.

«Aquí, hoy, todos somos convicción, más y más fervor de revolución y evolución. Fortalezas, vida, verdades para caminar, para crear, para seguir amando. La vida es de porvenires para los que persisten y cantan y cantan, para los que perseveran y siembran y siembran»; continuó.

Luego agregó: «Sembramos la vida verdadera para los que no conocen los miedos y viven el fragor de todos los combates en las alas de todas las victorias. Que el Señor nuestro Dios siga haciendo milagro, la unión que es nuestra fuerza, la fuerza que es espíritu sublime. Nicaragua, Nicaragua, ¡cómo te amamos! Nicaragua, dignidad suprema. Vivimos tiempos de soberanía, libertad, hermandad, humanidad, tiempo de Dios, tiempo de paz, no lo dudamos. Hoy somos todos, Nicaragua, esa fuerza bendita que nos lleva adelante.

Subrayó la importancia de seguir luchando contra la pobreza, preservar la armonía social y fortalecer los valores de familia y comunidad. En el acto también se realizó un saludo a las autoridades presentes, representantes de las fuerzas armadas, la policía y la juventud nicaragüense, a quienes se les instó a continuar trabajando por un país en paz, con bienestar y oportunidades para todos.

Asimismo, se invitó a los invitados especiales, la familia del querido Yiye Ávila, a unirse en una oración por la paz, reafirmando el compromiso espiritual y colectivo con el futuro de Nicaragua.

«Aquí está Sandino, aquí están nuestros héroes»

Finalmente, recordó que «Aquí está Sandino, aquí están nuestros héroes, aquí están nuestros mártires, aquí no hay traidores». «Aquí hay fuerza de espíritu, aquí está Cristo Jesús, que todos los días nos inspira y nos compromete a vivir en hermandad, a vivir en libertad, a vivir con derechos, a caminar, caminar, caminar en unidad de todos, por el bien de todos».

«Nos sentimos orgullosos de este acto hermoso, nos sentimos orgullosos de nuestra juventud, de todas las familias nicaragüenses, orgullosísimos. Como dijo el comandante, sabemos que aquí nadie quiere conflicto, nadie quiere desarmonía, nadie quiere volver a esas andadas que ni siquiera fueron andadas de nicaragüenses, porque quienes atentaron contra el pueblo no son nicaragüenses, están en otros lados, en otras latitudes y en otras dimensiones. Aquí hay una dimensión espiritual, una fortaleza espiritual que nos permite seguir adelante».