Copresidenta de Nicaragua: “Estamos reunidos para comprometernos con la Dignidad Nacional y para ir siempre más allá”

Foto: Copresidenta de Nicaragua: “Estamos reunidos para comprometernos con la Dignidad Nacional y para ir siempre más allá” /Cortesía
Foto: Copresidenta de Nicaragua: “Estamos reunidos para comprometernos con la Dignidad Nacional y para ir siempre más allá” /Cortesía

Este lunes, en el acto por el Día de la Dignidad Nacional, la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, inició su intervención con palabras cargadas de simbolismo y sentido histórico.

“Queridos compañeros, compañeras, queridas familias de esta Nicaragua orgullosa, bendecida, con tanto pueblo digno, a todos un abrazo fuerte, uniéndonos en dignidad nacional. Estamos juntos y vamos adelante, siempre más allá, porque nos anima esa alma infinita de nuestro pueblo, nuestra historia, nuestra memoria, nuestras luchas, nuestra victoria.

Este es uno de los días de mayor trascendencia histórica y cultural para nosotros, pueblo nicaragüense por gracia de Dios. Es un día que, en cierta forma, equivale al 14 de septiembre, porque Sandino, como Andrés, lanzó la piedra. Todos, menos uno, es ese valiente Sandino; por eso decimos que todos somos Sandino, todos somos Daniel, y todos tenemos el deber de cantar los prodigios, milagros, portentos y maravillas de nuestra historia patria. En consecuencia, todos somos dignidad nacional.

Nuestra historia es vigorosa y gloriosa, y nos define como un pueblo cristiano que ama y defiende la vida. Estamos hechos de amor, de vigor y de gloria; estamos hechos para vibrar con las notas más excelsas, con el pentagrama más elevado, con los ideales más altos y verdaderos.

Nicaragua es vigorosa y gloriosa

«Nos sostienen valores encendidos, espléndidos y potentes: valores de alma digna, de fe absoluta y de fuerza insobornable e indeclinable, que resguardan todas las libertades que los seres humanos debemos defender, proteger y asumir como derechos inalienables»; continuó la copresidente de Nicaragua.

En este día de supremas vivencias, de ratificación del poder del espíritu y de confirmación de nuestras fortalezas y posibilidades, aquí estamos, en este otro siglo que tanto nos desafía, pero también tanto nos defiende. Nos defiende el amor y la formidable experiencia histórica de trascendencias acumuladas, porque somos pueblos de honores y espiritualidades. Allí radica, precisamente, la grandeza espiritual y humana de estos territorios sagrados, regados con la sangre de quienes han abonado nuestros caminos de paz y de futuro.

Cada 4 de mayo renovamos nuestros compromisos con ese universo lleno de fulgores y con los tiempos que hacen brotar las majestuosas capacidades de nuestro ser, cuando comprendemos de dónde venimos y hacia dónde vamos. Por eso, afirmamos que todos somos Sandino, todos somos Daniel, todos somos juventud: juventud sandinista, juventud revolucionaria, juventud evolucionaria, juventud que crea futuro.

Foto: Acto por la Dignidad Nacional con el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo
Foto: Acto por la Dignidad Nacional con el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo

Dios nos hizo y nos hace poderosos, capaces de crear porque creemos en su gran poder y recibimos su fuerza para seguir abriendo caminos: caminos de fraternidad y de paz, caminos que hacemos al andar. Creo en vos, Dios de todos y de todas, Dios de los humildes, que vive y resuena en cada uno de nosotros; Dios que es pasión, alegría, entusiasmo y brillo, y que, con su omnipotencia, nos transmite la voluntad que impulsa a los humildes de la tierra, a quienes trabajamos, sembramos, construimos y cosechamos pensando siempre en el bien de todos.

«Todos somos Sandino, todos somos Daniel, todos somos luz»

Dios es amor, esperanza, verdad y justicia; su palabra nos llega, nos inspira y nos mueve, dándonos la energía del alma y la salud del corazón para continuar las batallas, para forjar luchas y victorias. Porque es imprescindible vencer, desde el mandato divino de vivir la hermandad y de ser familia y comunidad, capaces de transformar lo necesario y crear lo nuevo, lo urgente y lo valioso: vida, salud, verdades y luces que iluminen cada amanecer.

«Todos somos Sandino, todos somos Daniel, todos somos luz, vida y verdad, y avanzamos construyendo un porvenir que pertenece a todos. Aquí estamos reunidas las familias nicaragüenses, la juventud nicaragüense y las autoridades del Estado, ese Estado donde el pueblo es presidente. Y aquí estamos, además, para comprometernos con la dignidad nacional y para seguir yendo, siempre, siempre más allá”; concluyó la copresidenta.