El devastador incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, Hong Kong, ha dejado ya al menos 75 muertos y 68 heridos, de los cuales 16 se encuentran en estado crítico y 25 graves, según informaron las autoridades locales. Además, 279 personas permanecen desaparecidas, lo que convierte a este siniestro en uno de los más mortales en la historia reciente de la ciudad.
El fuego consumió siete de los ocho edificios de 31 pisos del complejo, superando la magnitud del incendio del edificio comercial Garley de 1996, que dejó 41 víctimas. Los bomberos trabajaron durante casi diez horas para controlar las llamas; movilizando 1,250 efectivos, 304 vehículos y cuatro drones. A pesar de que el fuego fue contenido, aún se mantienen focos activos en tres de los edificios; y los rescatistas avanzan con extrema precaución debido al riesgo de colapso parcial del andamiaje.
Las investigaciones se centran en la rapidez “inusual” con que el fuego se propagó, presuntamente facilitada por obras de renovación exterior iniciadas en julio de 2024. Se confirmó la presencia de materiales altamente inflamables; como poliestireno expandido; junto a andamios de bambú y lonas de seguridad; lo que habría acelerado la propagación de las llamas. La policía investiga si el uso de estos materiales incumplía las normas de seguridad.
Hasta ahora, tres personas vinculadas a la empresa contratista han sido detenidas y formalmente acusadas de homicidio imprudente: dos directores y un consultor de ingeniería. La policía también realizó registros en las oficinas de la empresa administradora del complejo y en el domicilio de uno de los sospechosos para esclarecer las causas del siniestro.
75 muertos y cientos de desaparecidos tras incendio en Hong Kong

El jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, calificó la tragedia como una “catástrofe masiva”; suspendió todas las actividades de campaña electoral y ordenó inspecciones urgentes en todas las obras de renovación de la ciudad para garantizar la seguridad de los residentes.
Familias enteras permanecen desesperadas buscando información sobre sus seres queridos; mientras la ciudad enfrenta el impacto de uno de los incendios más devastadores de su historia reciente. La tragedia ha generado un llamado urgente a revisar los estándares de seguridad en edificios en renovación y a reforzar la protección de los residentes ante riesgos similares.

















