En un acto de profundo simbolismo y dignidad, 168 médicos palestinos recibieron su certificación avanzada en el Complejo Médico Al-Shifa, el hospital más grande de la Franja de Gaza, hoy reducido a escombros tras los persistentes bombardeos de Israel.
El grupo, autodenominado “La Cohorte de la Humanidad”; refleja la firme vocación de servicio de quienes continuaron atendiendo pacientes bajo ataques, enfrentando la escasez crítica de insumos, cortes de energía y amenazas constantes a su integridad física.
- Te puede interesar: Paro de transporte deja sin buses a Lima y Callao ante ola de extorsiones…
El doctor Ahmed Basil, uno de los graduados, destacó que el pueblo palestino elige la ciencia y el conocimiento como herramientas de resistencia. La ceremonia, celebrada en diciembre de 2025, certificó a los profesionales que culminaron la Certificación de la Junta Palestina, una titulación de posgrado obtenida en condiciones extremas.
Según la OMS, solo 18 de los 36 hospitales de Gaza funcionan parcialmente. Más de 18.500 pacientes críticos, incluidos 4.000 niños, esperan evacuación médica en un sistema de salud al borde del colapso, marcado por fosas comunes y restricciones impuestas por la ocupación.

Graduación histórica en Gaza
Paralelamente, un estudio de la Universidad de Cambridge revela que 1,5 millones de niños palestinos enfrentan una crisis educativa sin precedentes, tras perder cinco años escolares debido al genocidio israelí.
La infraestructura educativa sufrió daños masivos: 98,4% de las escuelas en Jan Yunis y 93,3% en la ciudad de Gaza quedaron afectadas; mientras que todas las de norte de Gaza y Rafah resultaron inutilizadas.
Las medidas de aprendizaje a distancia, implementadas por la UNRWA y el Ministerio de Educación; enfrentan obstáculos insuperables por los ataques continuos y el bloqueo de materiales educativos.
Los expertos advierten sobre los profundos efectos psicológicos y traumas en una población infantil atrapada en la destrucción sistemática de su entorno académico.
Finalmente, el estudio concluye que el apoyo internacional es urgente para reconstruir tanto la infraestructura como la salud mental de los menores; cuyo derecho a la educación y bienestar está gravemente amenazado.

















