En octubre de 2014, un grupo de profesionales cubanos de la salud llegó a África Occidental para enfrentar una de las mayores emergencias sanitarias de la época: la epidemia de Ébola que azotaba a Guinea Conakry; Sierra Leona y Liberia.
La misión, desarrollada bajo el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”; representó un desafío marcado por el riesgo y la incertidumbre.
A pocos días de su llegada, dos trabajadores cubanos de la salud fallecieron durante la misión humanitaria: uno por paludismo y otro por complicaciones derivadas de enfermedades endémicas de la región. En tanto, el doctor Félix Báez logró sobrevivir tras contagiarse con el virus del Ébola; y recibir tratamiento especializado en Suiza.
La epidemia había sido identificada oficialmente en marzo de 2014; después de que una enfermedad desconocida comenzara a propagarse meses antes en una comunidad de Guinea.

Médicos cubanos frente al Ébola: la misión que desafió la muerte en África
La rápida expansión del virus generó una alerta internacional debido a su alta mortalidad; y capacidad de transmisión.
Ante el llamado de organismos internacionales para contener la crisis, Cuba respondió enviando personal médico especializado, aun conociendo los riesgos; que implicaba trabajar frente a una enfermedad altamente contagiosa.
Los profesionales recibieron una preparación intensiva en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, donde especialistas les enseñaron protocolos de bioseguridad y el manejo adecuado de equipos de protección.
Al llegar a Sierra Leona encontraron un panorama complejo: hospitales con recursos limitados, comunidades afectadas; y un sistema sanitario debilitado por la emergencia.
Los médicos cubanos participaron en centros de tratamiento y observación, atendiendo pacientes, fortaleciendo la organización sanitaria; y contribuyendo a reducir la mortalidad causada por el brote.

La labor del personal cubano fue reconocida como una muestra de cooperación internacional y compromiso humano.
La misión contra el Ébola quedó registrada como uno de los mayores retos enfrentados por brigadas médicas cubanas en escenarios de crisis sanitaria; donde cientos de profesionales arriesgaron sus vidas para salvar a otras personas.


















