El volcán Sakurajima, ubicado en la prefectura de Kagoshima, Japón registró este domingo una serie de erupciones continuas desde el cráter del pico sur. De acuerdo con medios japoneses, la actividad volcánica inició alrededor de las 07:00 horas locales y se prolongó durante aproximadamente una hora.
Como consecuencia de este fenómeno, se generó una densa columna de humo y ceniza que se elevó a gran altura sobre la zona. Posteriormente, impulsada por las corrientes de viento, la nube volcánica se desplazó hacia el oeste, provocando la caída de ceniza y afectando de manera directa varios sectores del área urbana de Kagoshima.
- De su interés: Japón lanza alerta tras erupción volcánica
De acuerdo con el Observatorio Meteorológico de Kagoshima, una gran cantidad de ceniza volcánica cayó sobre calles, techos y vehículos, cubriendo la ciudad con una capa gris que redujo la visibilidad y afectó la movilidad.
Today, a major eruption of Sakurajima caused a massive volcanic ashfall over Kagoshima City, located in Kagoshima Prefecture, Japan. (June 07) pic.twitter.com/omRD9uVeX6
— Weather Monitor (@WeatherMonitors) June 7, 2026
Japón bajo ceniza volcánica
Durante la tarde, equipos municipales trabajaron en distintos puntos del centro urbano; mientras se registraron largas filas de automóviles que esperaban ser lavados debido a la acumulación de ceniza.
Aunque no se reportaron daños estructurales graves ni víctimas, las autoridades mantienen la vigilancia constante del volcán, uno de los más activos de Japón; debido a su historial de erupciones frecuentes.
This is not a dust storm. It is volcanic ash from today’s eruption of the Sakurajima volcano, and a large amount of ash is falling across Kagoshima City in Kagoshima Prefecture, Japan.(June 07, 2026) pic.twitter.com/inf7EWjQ28
— Weather Monitor (@WeatherMonitors) June 7, 2026
Además, se recomienda a la población seguir las indicaciones oficiales; utilizar mascarillas y evitar la exposición prolongada al aire libre en caso de nuevas emisiones de ceniza.
El Sakurajima forma parte del complejo volcánico de la caldera de Aira y ha presentado actividad recurrente en los últimos años; lo que obliga a las autoridades japonesas a mantener protocolos de emergencia activos de manera permanente.


















