El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dejó claro que cualquier negociación con Estados Unidos debe realizarse desde una posición de igualdad, basada en el respeto y la cooperación mutua; sin coerción ni unilateralismos. Araghchi afirmó que, si Washington busca dialogar, primero debe abandonar las amenazas, demandas desproporcionadas y planteamientos ilógicos.
El Canciller señaló que la diplomacia exige respeto mutuo y beneficios recíprocos, y no puede sostenerse mediante la imposición de objetivos mediante la fuerza. Además; desmintió que su país haya tenido contactos con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff; ni haya solicitado iniciar negociaciones.
Según Araghchi, Irán mantiene relaciones con otros gobiernos a través de embajadores y reuniones ministeriales, incluyendo recientes conversaciones con el ministro de Exteriores de Qatar; jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani.
Araghchi también advirtió que la presencia militar estadounidense en la región genera preocupación. La percepción regional es que cualquier amenaza bélica provocaría inestabilidad en Medio Oriente, situación que se agrava con los recientes anuncios del presidente estadounidense, Donald Trump, quien informó en Truth Social que una flota se dirige a Irán con capacidad de realizar una operación destructiva mayor que la de junio de 2025, si Teherán no acepta un acuerdo nuclear.
Irán defiende su soberanía ante amenazas estadounidenses
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió que los movimientos militares y la retórica estadounidenses en Asia occidental forman parte de un esfuerzo calculado para desestabilizar la región.https://t.co/5ad9WmBdT8
— teleSUR TV (@teleSURtv) January 28, 2026
Irán ha reiterado que su programa nuclear es pacífico, cuenta con supervisión internacional y busca enriquecer uranio solo para fines civiles, mientras que Israel desarrolla armas nucleares en secreto, según Teherán. Asimismo, recordó que las negociaciones con Washington se mantenían hasta que Trump ordenó el ataque a instalaciones de Natanz, Fordó e Isfahan en junio de 2025 durante la guerra de los 12 días, provocando una respuesta defensiva de Irán.
Ante estas agresiones, la República Islámica reafirma su defensa activa de la soberanía, priorizando la diplomacia basada en igualdad y respeto, y rechazando cualquier intento de intimidación que vulnere la Carta de la ONU y el derecho internacional.


















