Irán endurece su estrategia marítima mientras crece la tensión regional

Foto:Irán endurece su postura y busca tomar el control del Estrecho de Ormuz/Cortesía
Foto:Irán endurece su postura y busca tomar el control del Estrecho de Ormuz/Cortesía

Irán aseguró que trabaja para fortalecer su control sobre el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo; mientras mantiene conversaciones con Omán para establecer un mecanismo temporal que garantice el tránsito seguro de embarcaciones.

Según Saeed Ajorlou, integrante del comité de prensa del equipo negociador iraní, el objetivo de Teherán es cerrar el corredor sur; y crear un sistema de regulación en el corredor central que permita a la República Islámica supervisar el tráfico marítimo en ambas direcciones.

El funcionario afirmó que no existen negociaciones directas con Estados Unidos y que todas las conversaciones se desarrollan con el Sultanato de Omán; país que actúa como intermediario.

Además, sostuvo que el régimen de navegación en el Estrecho de Ormuz «no volverá a ser como antes de la guerra»; dejando claro que Irán pretende asumir un papel más activo en la seguridad de la zona.

Foto: Irán endurece su postura y busca tomar el control del Estrecho de Ormuz/Cortesía
Foto: Irán endurece su postura y busca tomar el control del Estrecho de Ormuz/Cortesía

Irán endurece su postura y busca tomar el control del Estrecho de Ormuz

Entre las propuestas analizadas figuran acuerdos temporales para la gestión de la seguridad marítima, la remoción de minas, la protección ambiental y la prestación de servicios a las embarcaciones que transiten por este paso estratégico.

Ajorlou también criticó la política de Estados Unidos en Oriente Medio, al considerar que Washington subestima la influencia política y social de Irán en la región. Asimismo, acusó a Arabia Saudita de intentar ampliar su presencia en Irak para contrarrestar la influencia iraní.

En paralelo, el asesor del líder supremo iraní, Mohsen Rezaei, advirtió que Irán responderá militarmente contra cualquier buque de guerra o fuerza extranjera que considere una amenaza en el Estrecho de Ormuz.

Estas declaraciones se producen en un contexto de alta tensión regional, luego de que se rompiera el alto el fuego y se reanudaran los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, aumentando la incertidumbre sobre la seguridad del comercio marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.