Este martes 3 de marzo, miles de personas se congregaron en Minab, al sur de Irán, para rendir homenaje a las víctimas del ataque más sangriento desde el inicio de la agresión imperialista.
El funeral colectivo despidió a más de 171 personas, principalmente niñas de primaria del centro Shajareh Tayyebeh, asesinadas el sábado 28 de febrero, cuando proyectiles de la alianza entre Estados Unidos e Israel impactaron directamente su escuela.
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El bombardeo a la escuela femenina de Minab se convirtió en el evento más mortal de la ofensiva lanzada por la Administración de Donald Trump y el régimen sionista, bajo la operación militar denominada «Furia Épica».
Que el ataque se dirigiera contra un centro escolar a plena luz del día evidencia que los objetivos no son únicamente militares, sino que buscan infundir terror en las familias de Irán.

Histórico funeral en Irán
Durante las exequias, los asistentes llevaron pequeños féretros envueltos en la bandera nacional; mientras coreaban consignas contra el intervencionismo extranjero y la política de exterminio occidental. Este acto de despedida se convirtió en un símbolo de resistencia frente a la barbarie y la violencia internacional.
Las autoridades de Irán calificaron este infanticidio masivo como prueba del desprecio del eje anglo-yanqui-sionista por el derecho internacional y la vida humana. La masacre generó condena global, recordando que los ataques deliberados a escuelas constituyen crímenes de guerra.
La tierra de Irán llora hoy. Una marea humana de dolor y dignidad se volcó en el funeral de los mártires de Minab, sur del país, en un acto de repudio y resistencia. pic.twitter.com/RPZIOQJzCy
— teleSUR TV (@teleSURtv) March 3, 2026
En respuesta, las fuerzas iraníes realizaron contraataques con misiles y drones, afectando bases estadounidenses e israelíes, y provocando interrupciones estratégicas en el Estrecho de Ormuz.
Finalmente, el gobierno de Irán urgió a la comunidad internacional a condenar esta atrocidad y garantizar que los responsables rindan cuentas; subrayando que la protección de la infancia y la soberanía nacional son innegociables.

















