El gobierno de irán, elevó el tono contra Washington tras un incidente en el Golfo de Omán; acusando directamente a Estados Unidos de un ataque que, según su versión, dejó víctimas civiles.
De acuerdo con fuentes militares citadas por medios oficiales, el operativo estadounidense no destruyó embarcaciones militares iraníes; como afirmó el Comando Central de Estados Unidos, sino que impactó dos pequeños cargueros con civiles a bordo, causando la muerte de cinco personas.
La investigación iraní sostiene que ninguna lancha de la Guardia Revolucionaria fue alcanzada, desmintiendo así la narrativa de Washington sobre un enfrentamiento en el estratégico estrecho de Ormuz.
En contraste, EE.UU. había informado que sus fuerzas actuaron en defensa de buques mercantes, destruyendo seis lanchas iraníes que supuestamente intentaban bloquear su paso.

Irán denuncia muerte de cinco civiles tras ataque de EE.UU.
Teherán calificó el hecho como “un crimen” y un acto “imprudente”, exigiendo responsabilidades internacionales. Además, sugirió que la acción refleja el temor estadounidense ante la capacidad operativa iraní, en un contexto marcado por un frágil alto el fuego entre ambas potencias.
El conflicto se intensificó aún más con reportes iraníes que indican que una fragata estadounidense fue alcanzada por misiles tras ignorar advertencias en la zona cercana a Jask. Según Irán, la embarcación violó protocolos marítimos establecidos bajo un nuevo sistema de control en el estrecho.
Desde la diplomacia, el portavoz iraní Esmail Baghaei reforzó la postura del país al afirmar que Irán también es una “superpotencia”, rechazando cualquier presión externa, especialmente de Donald Trump.
Un alto funcionario militar de Irán desmintió las afirmaciones del Ejército de EE.UU. sobre el hundimiento de embarcaciones iraníes en el Estrecho de Ormuz. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) había señalado la destrucción de seis buques para permitir el paso comercial.… pic.twitter.com/1ihinvmsoK
— teleSUR TV (@teleSURtv) May 4, 2026
En este escenario, las versiones opuestas profundizan la tensión en el Golfo Pérsico, donde el control del tránsito energético global sigue siendo el eje central del conflicto entre Irán y Estados Unidos.


















