El Gobierno de Irán intensificó este viernes sus señalamientos contra Emiratos Árabes Unidos (EAU), al afirmar que ese país debe asumir responsabilidades por su presunto respaldo a las acciones de Estados Unidos contra la República Islámica.
Las declaraciones surgieron después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara una nueva ronda de sanciones contra Teherán y publicara un documento que flexibiliza las regulaciones sobre controles de exportación, elevando además el estatus de Emiratos Árabes Unidos en esa materia.
- De tu interès: Ébola deja 625 muertos y mantiene en alerta sanitaria a la República Democrática del Congo
El viceministro iraní de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabadi, reaccionó a la decisión a través de un mensaje publicado en la red social X, donde calificó el documento estadounidense como una «admisión oficial» de la cooperación entre Washington y Abu Dabi.
Asimismo, sostuvo que el contenido del documento resulta «escandaloso» para los Emiratos Árabes Unidos y aseguró que esa decisión implica responsabilidades internacionales y posibles consecuencias jurídicas para ese país.
Irán acusa a Emiratos Árabes Unidos por apoyo a EE.UU.

«Los Emiratos Árabes Unidos deben rendir cuentas»; afirmó el funcionario iraní.
Estados Unidos amplía sanciones contra Irán
La reacción de Teherán se produjo luego de que Estados Unidos ampliara sus sanciones contra Irán al imponer restricciones a ocho personas; entre ellas el banquero Ali Ansari, además de seis empresas vinculadas al país persa.
Según las autoridades iraníes; estas medidas contradicen los compromisos adquiridos previamente entre ambas naciones.
Teherán sostiene que las nuevas sanciones incumplen el memorando de entendimiento firmado con Washington; el cual contempla el levantamiento progresivo de las restricciones económicas y financieras impuestas contra la República Islámica.
Irán denuncia incumplimiento de acuerdos
De acuerdo con el Gobierno iraní, ese memorando establece que Estados Unidos debía eliminar las sanciones unilaterales; tanto primarias como secundarias, además de respaldar el levantamiento de resoluciones relacionadas con el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Las autoridades iraníes sostienen que estas acciones debían ejecutarse conforme a un calendario acordado entre ambas partes como parte de un eventual acuerdo definitivo; por lo que consideran que las nuevas sanciones representan un incumplimiento de los compromisos previamente establecidos.

















