La violencia de pandillas en Haití se intensificó en los últimos días, dejando un saldo indeterminado de fallecidos, múltiples heridos y cientos de personas desplazadas en la zona de Plaine du Cul de Sac, al norte de Puerto Príncipe.
Los enfrentamientos, que ya suman al menos dos días, evidencian el deterioro de la seguridad y la ausencia de una respuesta efectiva por parte de las autoridades.
De acuerdo con reportes de medios locales y organizaciones civiles, las hostilidades involucran a una coalición de grupos armados Chen Mechan, 400 Mawozo y Taliban contra la banda Pierre 6. En medio del conflicto, la población civil huye precipitadamente, muchas veces a pie o en motocicletas, sin lograr rescatar sus pertenencias esenciales.
La situación ha provocado la paralización de la actividad económica en la zona. Empresas como Brasserie Sejourné, Brasserie La Couronne y MSC Trading suspendieron operaciones por motivos de seguridad.

Analistas consideran que el interés económico del territorio podría estar alimentando la disputa entre las pandillas. Asimismo, la violencia se registra en las cercanías del Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, que permanece cerrado a vuelos internacionales.
Actualmente, solo la aerolínea Sunrise Airways mantiene operaciones domésticas limitadas, priorizando la seguridad de pasajeros y personal.
En respuesta a la crisis, Chad anunció el envío de hasta 1,500 efectivos para apoyar la misión internacional respaldada por la Organización de las Naciones Unidas; que busca contener la violencia mediante la Fuerza de Supresión de Pandillas.
La falta de control estatal en una zona estratégica cercana al principal acceso aéreo del país refleja la magnitud de la crisis; mientras la población civil continúa siendo la principal víctima de un conflicto que profundiza la emergencia humanitaria en Haití.

















