El calor extremo impulsa la transición hacia una refrigeración más sostenible en Europa

Foto: Calor en Europa impulsa refrigeración sostenible/Cortesìa
Foto: Calor en Europa impulsa refrigeración sostenible/Cortesìa

El aumento de las temperaturas en Europa está redefiniendo la manera en que la región enfrenta el cambio climático. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea, Europa Occidental registró recientemente el mes de junio más caluroso desde que existen mediciones oficiales.

En el Reino Unido, la Met Office informó que el país ya acumula este año ocho días con temperaturas superiores a los 34 grados centígrados, superando el récord anual registrado anteriormente y evidenciando la intensidad de las actuales olas de calor.

Lo que antes era considerado un fenómeno excepcional se está convirtiendo en una situación cada vez más frecuente. El calor extremo representa un desafío creciente para la salud pública, el funcionamiento de las ciudades y la infraestructura urbana; obligando tanto a las autoridades como a la población a adaptarse a una nueva realidad climática.

Como consecuencia, la demanda de sistemas de refrigeración ha aumentado de forma significativa. Durante décadas, muchos hogares europeos dependieron principalmente de la ventilación natural y de diseños arquitectónicos adaptados a climas templados, por lo que el aire acondicionado no era una necesidad generalizada. Sin embargo, las repetidas olas de calor están modificando esa tendencia.

Calor en Europa impulsa refrigeración sostenible

Especialistas señalan que el reto no consiste únicamente en ampliar el uso del aire acondicionado, sino en hacerlo de manera eficiente y con un menor impacto sobre el medio ambiente. Históricamente; estos equipos han sido cuestionados por su elevado consumo de electricidad y por el uso de refrigerantes que, si presentan fugas; pueden contribuir al calentamiento global.

Ante este panorama, distintos países europeos impulsan alternativas más sostenibles. Los modernos equipos con tecnología inverter permiten reducir considerablemente el consumo eléctrico respecto a modelos tradicionales, mientras que refrigerantes de nueva generación, como el R-32 y el R-290; presentan un potencial de calentamiento global mucho menor.

La adopción de tecnologías de refrigeración más eficientes busca responder al aumento del calor sin incrementar las emisiones contaminantes; convirtiéndose en una herramienta clave para la adaptación al cambio climático y la construcción de ciudades más resilientes frente a las altas temperaturas.

Cgtn