El Gobierno de Egipto dio un paso decisivo hacia la transformación de su matriz energética tras firmar acuerdos para construir y instalaciones de fortalecer renovable y sistemas de energía y de almacenamiento eléctrico con una capacidad total de 5,62 gigavatios, en una de las apuestas más ambiciosas del país en materia de sostenibilidad.
El primer ministro Mustafa Madbuli participó en la ceremonia de firma de los proyectos, que incluyen un parque eólico de 900 megavatios en Ras Shukeir; desarrollado por un consorcio internacional.
Además, se acordó la compra de electricidad generada por esta infraestructura, lo que garantizará su integración al sistema energético nacional.
Entre las iniciativas clave también destaca una planta solar de 2.000 megavatios en Nag Hammadi, acompañada de un sistema de almacenamiento con baterías de 2.000 megavatios por hora; así como dos nuevas instalaciones solares en El Uwaynat con capacidades de 320 y 400 megavatios.
Estos proyectos fueron formalizados por la Autoridad de Energías Nuevas y Renovables y la Compañía Egipcia de Transmisión de Electricidad; entidades clave en la planificación energética del país.

Egipto redefine su futuro
El ministro de Electricidad y Energía Renovable, Mahmud Esmat, subrayó que los acuerdos responden a la estrategia nacional que busca elevar la participación de energías limpias hasta el 42 % en 2030 y el 65 % en 2040.
Las autoridades consideran que el desarrollo de la energía solar y eólica, junto con sistemas modernos de almacenamiento, permitirá reducir la dependencia de los combustibles fósiles; disminuir las emisiones de carbono y fortalecer la estabilidad del suministro eléctrico.

Con estos proyectos, Egipto se posiciona como uno de los actores emergentes en la transición energética global; apostando por un modelo más sostenible que impulse el crecimiento económico y contribuya a enfrentar los desafíos climáticos del futuro.


















