En declaraciones ofrecidas a la multiplataforma informativa teleSUR durante una conferencia de prensa, el portavoz de la Cancillería de China, Lin Jian, se pronunció sobre la situación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la primera combatiente Cilia Flores, quienes se encuentran detenidos en Estados Unidos tras su captura en enero de 2026.
El funcionario chino calificó el hecho como una “captura forzosa” y afirmó que el traslado de un jefe de Estado en ejercicio a un tribunal extranjero constituye una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En ese sentido, subrayó que esta acción atenta contra los principios fundamentales de soberanía y no injerencia en los asuntos internos de los Estados.
Por su parte, Lin Jian reiteró la firme oposición de China a este tipo de medidas y expresó el respaldo de su país a Venezuela en la defensa de su soberanía, dignidad y derechos legítimos.
El portavoz del Gobierno chino, Lin Jian, condenó la captura forzosa de un jefe de Estado por parte de #EEUU, calificándola como una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional.
El funcionario afirmó que #China se opone firmemente a este tipo… pic.twitter.com/BWGsMCr7Uk
— teleSUR TV (@teleSURtv) March 25, 2026
China alza la voz y exige respeto a Venezuela
Estas declaraciones se producen en la víspera de la segunda audiencia judicial de Maduro y Flores; prevista para el 26 de marzo de 2026 en una corte federal de Nueva York, tras un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa.
Ambos fueron trasladados a Estados Unidos luego de un operativo militar realizado el 3 de enero; en el que fuerzas estadounidenses capturaron al mandatario en Caracas para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y otros delitos .
Durante su primera comparecencia, el 5 de enero, Maduro se declaró no culpable, rechazó las acusaciones y se proclamó presidente legítimo de Venezuela; mientras su defensa calificó el proceso como políticamente motivado. Caracas, por su parte, sostiene que los cargos carecen de fundamento y forman parte de una estrategia de presión contra el país en medio de las tensiones con Washington.


















