La capital Capital de Vietnam avanza con paso firme hacia un sistema de transporte público completamente limpio. Las autoridades locales han lanzado un ambicioso plan para sustituir todos los autobuses diésel por unidades eléctricas o de energía limpia antes de 2030, como parte de su estrategia para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire.
El proyecto se desarrollará en dos etapas. En primer lugar, entre 2025 y 2026, el gobierno priorizará la creación de políticas de incentivo, la expansión de la red de autobuses eléctricos y la instalación de infraestructura de recarga, incluidas estaciones de carga rápida.
Posteriormente, en la fase comprendida entre 2027 y 2030, se acelerará la sustitución progresiva de los vehículos que utilizan combustibles fósiles hasta su eliminación total.
De acuerdo con proyecciones difundidas por la Agencia Vietnamita de Noticias, para 2029 los autobuses eléctricos representarán entre el 79 % y el 89 % de la flota, alcanzando el 100 % en 2030. Este avance posiciona a Hanói como una de las ciudades líderes en la transición hacia la movilidad sostenible en Asia.

Actualmente, la red de transporte público de la ciudad cuenta con más de 2.200 autobuses y más de 150 rutas activas que cubren todos sus distritos. Además, ya se han incorporado nuevas líneas eléctricas y se prevé superar las 800 unidades en el corto plazo.
Las autoridades también trabajan en la modernización del sistema eléctrico y la expansión de estaciones de carga para garantizar la eficiencia del plan. No obstante, destacan que el éxito dependerá de la inversión continua; la estabilidad financiera y la participación del sector privado para consolidar un modelo de transporte sostenible y eficiente.

















