Los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra zonas civiles en Irán han generado daños significativos en 54.550 viviendas, según informó este domingo Hossein Kolivand, director de la Media Luna Roja iraní, durante la presentación de un informe que detalla la magnitud del impacto humano y material de los bombardeos.
Este informe subraya que las acciones han afectado gravemente a la población civil, dejando a miles de familias sin hogar y aumentando la vulnerabilidad de comunidades enteras.
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Kolivand aseguró que estos ataques representan una clara violación de los principios de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario; calificándolos como un ejemplo de crímenes de guerra contra la población civil.
Según el informe, la destrucción de viviendas y la interrupción de servicios básicos agravan aún más la situación humanitaria; generando un panorama de emergencia que requiere atención inmediata tanto nacional como internacional.

Más de 50.000 viviendas han sido destruidas en Irán
La agresión conjunta de Israel y Estados Unidos comenzó la madrugada del sábado 28 de febrero, bajo el objetivo declarado de “eliminar las amenazas” que, según ambos países; representaría la República Islámica de Irán.
Sin embargo, los daños documentados evidencian que gran parte de la población afectada no estaba involucrada en actividades militares; lo que ha suscitado críticas de organismos internacionales y expertos en derecho humanitario.
Este conflicto resalta la compleja situación geopolítica de la región y la necesidad de mecanismos eficaces para proteger a los civiles en contextos de confrontación armada.
Mientras la comunidad internacional analiza la situación, las autoridades iraníes y organismos humanitarios trabajan para brindar asistencia inmediata a los damnificados; reconstruir viviendas y garantizar el acceso a servicios básicos como agua, electricidad y atención médica.
El informe de la Media Luna Roja pone de relieve la magnitud del costo humano de la ofensiva; recordando la importancia de priorizar la protección de la población civil frente a intereses estratégicos o militares.


















