Las advertencias y amenazas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con destruir todas las centrales eléctricas y puentes de Irán, equivalen a “la normalización de los crímenes de guerra y el genocidio”, afirmó el canciller iraní, Abbas Araghchi.
El señalamiento fue realizado durante una conversación telefónica sostenida este domingo con el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, en la que abordaron la creciente tensión en Oriente Medio y las posibles consecuencias de una escalada militar.
Araghchi advirtió que las amenazas contra infraestructura civil constituyen una grave violación del derecho internacional y podrían desencadenar un conflicto de mayor alcance.
El diplomático iraní fue enfático al asegurar que, si Washington concreta sus advertencias, Irán responderá de forma “decisiva e integral”, dejando claro que la responsabilidad recaerá totalmente en Estados Unidos.

Amenazas de Trump son crímenes de guerra
Además, alertó que un enfrentamiento no solo afectaría a su país, sino que tendría impactos devastadores en la economía global y el suministro energético.
En este contexto, Francia reiteró su llamado a la prudencia. Barrot subrayó la importancia de resolver las tensiones mediante el diálogo y la vía diplomática; señalando que las amenazas solo incrementan el riesgo de una confrontación regional.
La controversia surge tras los mensajes publicados por Trump en redes sociales, donde estableció un ultimátum a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no cumplirse, ordenaría ataques contra infraestructuras clave. Posteriormente, amplió el plazo, manteniendo la presión internacional.
There's one striking difference between the present and the Stone Age: there was no oil or gas being pumped in the Middle East back then.
Are POTUS and Americans who put him in office sure that they want to turn back the clock?
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) April 2, 2026
Por su parte, el viceministro iraní Kazem Qaribabadi sostuvo que estas amenazas constituyen una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas y podrían tipificarse como crímenes de guerra.
Asimismo, reiteró que Irán, amparado en el derecho internacional, responderá de manera firme, inmediata y contundente ante cualquier agresión; en medio de una creciente preocupación global por la estabilidad regional.

















