
La visita del Real Madrid a la Roma, el miércoles en la Liga de Campeones, llega en un momento complicado para el club blanco, tras la sufrida victoria contra el Villarreal el sábado pasado y distanciado del Barcelona en seis puntos a dos semanas del Clásico.
El Madrid, además, sigue enzarzado en una cruzada contra los arbitrajes, ahora con la jugada en la que se anuló un gol a Vinícius contra el Villarreal y se expulsó al delantero brasileño por tirar del pelo a un rival en el inicio de la acción.
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El técnico José Mourinho ni siquiera quiso comparecer ante los medios tras el encuentro para evitar una posible salida de tono que pudiera acarrearle una sanción.
Una victoria ante la Roma en esta segunda fecha de la Liga de Campeones podría ser balsámica para el conjunto merengue y el entrenador luso.
Mourinho se reencuentra con una Roma, a la que entrenó durante dos temporadas y media entre 2021 y 2024, urgido a encontrar soluciones a un Real Madrid desdibujado.
Llamado para poner remedio a dos temporadas sin grandes títulos, el de Setúbal no acaba de dar con la tecla con un equipo que parece sobrevivir a golpe de destellos de sus estrellas.
En el centro del campo Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni no parecen funcionar como tándem a la hora de crear y lanzar al equipo, especialmente contra rivales ordenados.
Sólo Arda Güler acierta a poner algo de orden cuando baja al centro del campo a buscar la pelota, mientras Mourinho apenas ha contado con Bernardo Silva.
Fuente: AFP

















