Los presidentes de Rusia y Kirguistán, Vladímir Putin y Sadyr Zhapárov, acordaron fortalecer y profundizar «las relaciones de alianza y asociación estratégica» entre ambos países durante la visita de tres días del mandatario ruso a Biskek.
Según Putin, los lazos entre Moscú y Kirguistán han alcanzado “un nuevo nivel aún más avanzado”, mientras que Zhapárov destacó que esta asociación “responde a los intereses nacionales a largo plazo”.
En una declaración conjunta, ambos presidentes afirmaron haber abordado en detalle temas clave de cooperación bilateral, así como la interacción en plataformas multilaterales y cuestiones de actualidad de la agenda regional y mundial.
Según el documento, los entendimientos se alcanzaron “en el contexto de los procesos dinámicos que tienen lugar en el mundo”; subrayando la importancia estratégica de la alianza en un escenario internacional cambiante.

Rusia y Kirguistán en asociación estratégica
Entre los principales acuerdos, Rusia y Kirguistán manifestaron su disposición a mantener contactos de confianza en todas las áreas de sus relaciones bilaterales y a contribuir a la formación de un orden mundial multipolar justo; basado en las normas del derecho internacional.
Asimismo, expresaron su interés en promover una arquitectura sostenible de seguridad equitativa e indivisible en Eurasia y en ampliar sus relaciones comerciales; económicas, culturales y humanitarias en múltiples ámbitos.
Los líderes también acordaron fortalecer el comercio mutuo, diversificarlo y desarrollar proyectos conjuntos en sectores como la industria; la energía, la explotación de recursos naturales, la industria farmacéutica y la agricultura.
Además, se comprometieron a cumplir estrictamente con el Tratado de No Proliferación Nuclear; ampliar el alcance de los ejercicios militares conjuntos y oponerse al uso de medidas restrictivas unilaterales, incluidas sanciones económicas, en las relaciones internacionales.
Con estos acuerdos, Rusia y Kirguistán buscan consolidar una alianza estratégica integral que aborde tanto los desafíos regionales como las oportunidades económicas y de seguridad; reforzando su influencia y cooperación en Eurasia.

















