En un comunicado reciente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia hizo un llamado urgente a los países implicados en la escalada bélica en Oriente Medio para que detengan de inmediato los ataques contra infraestructuras civiles.
Según la declaración oficial, es imprescindible que todas las partes busquen una solución política y diplomática en lugar de recurrir a la violencia.
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La diplomacia de Rusia señaló directamente a Estados Unidos e Israel como responsables de una espiral de violencia que ha generado miles de víctimas y daños severos a instalaciones civiles. Al mismo tiempo; el ministerio reconoció que los ataques de represalia de Irán también provocan sufrimientos en los países vecinos, complicando aún más la situación.
La confrontación ha afectado la navegación en el estrecho de Ormuz, considerada una ruta crucial para el comercio mundial de hidrocarburos; así como el tráfico aéreo sobre la península Arábiga, dejando varados a decenas de miles de viajeros.

Rusia llama a la paz
El comunicado ruso advierte que las repercusiones económicas de esta crisis se sienten mucho más allá de la región, con impactos significativos a nivel global.
Rusia manifestó su preocupación ante la posibilidad de que las partes involucradas recurran a ataques mutuos cada vez más destructivos, y enfatizó la necesidad de regresar a la mesa de negociaciones.
El canciller de #Rusia🇷🇺, Serguéi Lavrov, señaló que como resultado de las “acciones destructivas” de #EEUU🇺🇸 y sus aliados “aumenta notablemente el riesgo de militarización del espacio y de su transformación en un escenario de conflicto”.
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— teleSUR TV (@teleSURtv) March 16, 2026
Moscú reiteró su disposición a facilitar una solución sostenible y duradera al conflicto en Oriente Medio, subrayando la importancia de proteger a la población civil, un principio esencial del derecho internacional humanitario.
El contexto de este pronunciamiento se vincula a los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero; que buscaban limitar el programa nuclear iraní y reducir sus capacidades militares.
Las respuestas de Irán han intensificado el conflicto, generando repercusiones humanitarias, económicas y logísticas que subrayan la interconexión global de esta crisis.


















