El Gobierno de Irán acusó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de “normalizar los crímenes de guerra y el genocidio”, tras sus recientes amenazas de atacar infraestructuras clave del país persa.
Las declaraciones fueron emitidas por el canciller iraní Abbas Araghchi, quien advirtió que cualquier acción militar por parte de Washington tendría consecuencias severas y una respuesta inmediata por parte de las fuerzas iraníes.
“Si se implementan las amenazas estadounidenses, sin duda enfrentarán una respuesta decisiva e integral”, afirmó Araghchi durante una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot.
El señalamiento surge luego de que Trump advirtiera públicamente que, si Irán no permitía el libre tránsito de buques petroleros por el estratégico estrecho de Ormuz, ordenaría la destrucción de centrales eléctricas y puentes en territorio iraní.
Irán denuncia amenazas de Trump como genocidio

El jefe de la diplomacia iraní afirmó que estas amenazas violan el derecho internacional y pueden constituir crímenes de guerra al dirigirse contra infraestructura civil. En esa línea, el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Qaribabadi, señaló que estas acciones contradicen principios fundamentales de la Organización de las Naciones Unidas.
Qaribabadi explicó que el uso o la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial de un país viola el artículo 2(4) de la Carta de la ONU; mientras que ataques contra infraestructura civil podrían ser considerados crímenes de guerra bajo el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
There's one striking difference between the present and the Stone Age: there was no oil or gas being pumped in the Middle East back then.
Are POTUS and Americans who put him in office sure that they want to turn back the clock?
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) April 2, 2026
Advirtió que el mandatario estadounidense enfrentaría responsabilidad penal ante instancias internacionales si concreta las amenazas. El canciller francés insistió en reducir tensiones y apostar por la vía diplomática; y alertó que una escalada militar afectaría la región y la economía global; especialmente el sector energético.
Las autoridades de Irán afirmaron que responderán de forma firme y proporcional ante cualquier agresión; basándose en el derecho a la legítima defensa de la Organización de las Naciones Unidas. Este episodio ocurre en medio de alta tensión geopolítica; mientras el estrecho de Ormuz sigue siendo clave para el comercio mundial de petróleo.

















