Reina Verano 2026, Eskarleth Jarquín, se luce en Nuestra Cocina TN8

Foto: Reina Verano 2026, Eskarleth Jarquín, en Nuestra Cocina TN8
Foto: Reina Verano 2026, Eskarleth Jarquín, en Nuestra Cocina TN8

Sabor, corona y empoderamiento se unieron en la reciente participación de Eskarleth Jarquín, Reina Verano Nicaragua 2026, en el programa Nuestra Cocina TN8, donde compartió con su corte de honor una experiencia que fue más allá de lo culinario para convertirse en una vitrina de identidad cultural.

La presencia de las soberanas en el set permitió resaltar cómo la gastronomía nicaragüense funciona como un punto de encuentro entre tradición, historia y orgullo nacional.

Originaria de El Coral, en Zelaya Central, Eskarleth Jarquín ha marcado una diferencia en el concepto tradicional de los certámenes de belleza. Su historia personal, al asumir con naturalidad su rol como madre, ha conectado con el público y le ha permitido proyectarse como una figura auténtica.

Ella misma ha compartido que su hijo es su principal motivación, lo que refuerza un mensaje de esfuerzo y superación.

Durante su intervención en el programa, Eskarleth destacó elementos propios de su cultura, mencionando sabores como el atol de maíz con nancite y las güirilas, alimentos que forman parte de la vida cotidiana en su comunidad y que representan la esencia de la cocina popular nicaragüense.

Diversidad cultural en la cocina

Junto a la reina, participaron Lixy García, primera finalista originaria de Madriz, y Deriany Montalbán, segunda finalista de Bluefields, Caribe Sur. Cada una aportó desde su identidad regional, enriqueciendo la experiencia gastronómica con una muestra de la diversidad cultural del país.

Lixy evocó las tradiciones del norte con el pan casero típico de Semana Santa, mientras que Deriany llevó al set la esencia del Caribe con el rondón y su vínculo con la danza. Esta combinación permitió construir un puente cultural donde distintas regiones se encontraron en una sola cocina.

El ambiente también dio espacio a momentos espontáneos que reflejaron la cercanía de las participantes; mostrando un lado más natural y humano que conectó con la audiencia.

Foto: Reina Verano 2026, Eskarleth Jarquín, en Nuestra Cocina TN8
Foto: Reina Verano 2026, Eskarleth Jarquín, en Nuestra Cocina TN8

Tradición e innovación en el fogón con Eskarleth Jarquín

En el desarrollo del programa se preparó una corvina apanada en salsa, utilizando merluza como alternativa, lo que evidenció la versatilidad de la receta. La elaboración combinó técnicas accesibles con un enfoque práctico para que pueda replicarse en los hogares nicaragüenses.

El proceso incluyó la preparación de una sangría frutal, destacando la importancia de la maceración previa de las frutas para potenciar el sabor. Asimismo, se trabajó una salsa de mariscos a partir de un sofrito base, vino blanco y crema; logrando un balance entre lo tradicional y lo moderno.

Uno de los elementos que llamó la atención fue el uso de panko para el apanado, generando una textura crujiente que contrasta con métodos más tradicionales como la galleta triturada; práctica común en muchas familias.

Más allá de la corona

La participación de Eskarleth Jarquín en Nuestra Cocina TN8 proyectó a esta joven va más allá del certamen. Su desenvolvimiento frente a cámaras y su seguridad al comunicarse apuntan a un futuro prometedor.

Finalmente, la experiencia dejó claro que estas jóvenes representan una nueva generación que apuesta por la autenticidad, el orgullo de sus raíces y la conexión con la gente; demostrando que la verdadera corona se construye desde la identidad y el compromiso con su cultura.