En esta vuelta, la relación entre Quentin Tarantino y Rosanna Arquette se puso bien intensa y rápido. Todo empezó cuando Arquette soltó su opinión sobre el lenguaje que se usa en Pulp Fiction, y el director no se quedó callado: respondió con una carta larga donde no dejó pasar ni un detalle de lo que ella dijo.
La actriz, que interpretó a Jody en la película, le dijo al periódico The Sunday Times que ya estaba cansada del uso constante de la palabra N en las películas de Tarantino. “Ya estoy harta de esa palabra. No la soporto. Que él tenga carta libre para usarla no es arte, es simplemente racista y perturbador”, afirmó. Sus palabras se regaron rápido y pusieron otra vez sobre la mesa un debate que viene desde los noventa.
Tarantino reaccionó con todo a través de una carta pública, cuestionando tanto el contenido como la intención de Arquette: “Espero que la publicidad que estás recibiendo por tus declaraciones haya valido la pena, porque faltarme el respeto a mí y a una película que claramente disfrutaste hacer no tiene clase”, escribió.
El director también destacó que esperaba cierta solidaridad profesional entre colegas: “Se supone que debe haber un espíritu de cuerpo entre artistas, pero parece que se rompió. Felicidades”, lanzó, dejando claro que se sintió traicionado.
La tensión vuelve: Tarantino y Arquette protagonizan nuevo enfrentamiento público

Por su parte, Arquette insistió en que no quería quitarle valor a la película, pero sí dejó claro que ya no puede justificar que se repita tanto ese insulto racial en los guiones de Tarantino.
Este cruce volvió a encender un tema que ha seguido a Tarantino desde Pulp Fiction, donde la palabra aparece cerca de veinte veces, y se intensificó con Django Unchained, que la menciona casi ciento diez veces. Aunque algunos actores como Jamie Foxx y Samuel L. Jackson defienden que el lenguaje está justificado por el contexto histórico de sus historias, otros consideran que normaliza lo ofensivo.
Así que la polémica vuelve, con debates entre libertad creativa, sensibilidad racial y representación. Los fans defienden al director por mostrar mundos crudos sin filtros, mientras que los críticos no ven cómo justificar estas expresiones hoy en día.

















