Adrianne Curry afirma: “Nos moríamos de hambre todos los días” en America’s Next Top Model

Foto: Adrianne Curry afirma: “Nos moríamos de hambre todos los días” en America’s Next Top Model/ Cortesía

Adrianne Curry, la primera ganadora de America’s Next Top Model en 2003, está rompiendo el silencio con declaraciones que han reactivado un debate enorme sobre lo que realmente pasaba detrás de cámaras en el icónico reality show. En medio del estreno de la nueva docuserie de Netflix Reality Check: Inside America’s Next Top Model, Curry contó que la experiencia fue mucho más extrema de lo que se veía en TV.

En una serie de entrevistas exclusivas, la exmodelo relató que durante la grabación de la primera temporada, la producción empleaba tácticas que ella describe como “guerra psicológica”, destinadas supuestamente a debilitar a las concursantes y generar contenido más dramático. Según Curry, ellas “morían de hambre cada día” porque no recibían comida hasta entrada la tarde, y los utensilios de cocina incluso fueron retirados para impedir que las modelos se prepararan alimentos por su cuenta.

La falta de sueño también fue parte de la estrategia: las noches de eliminación se extendían hasta altas horas —a veces hasta las 2 o 3 a.m.— y, sin muchos descansos; tenían que volver a levantarse antes del amanecer para continuar con las grabaciones. Para Curry, esto no era casualidad, sino una forma deliberada de aumentar el estrés y las reacciones naturales de las concursantes frente a las cámaras.

Además de la privación física, Curry ha criticado la manipulación durante entrevistas improvisadas; donde los productores lanzaban preguntas sembrando dudas o conflictos entre las participantes. Este tipo de tácticas están en el corazón del nuevo documental, que también recoge otros testimonios de exconcursantes señalando prácticas similares.

Foto: Adrianne Curry afirma: “Nos moríamos de hambre todos los días” en America’s Next Top Model/ Cortesía
Adrianne Curry ganadera de ANTM arremete contra métodos extremos

Aunque Curry no participa en la docuserie, ha mostrado una postura compleja; por un lado, agradece que ANTM le haya dado su impulso inicial en el mundo del entretenimiento; por otro, lamenta las secuelas tanto físicas como emocionales que vivió en el proceso.

Este debate ha generado una reflexión más amplia sobre la ética de los reality shows y si la búsqueda de rating justifica someter a participantes; a prácticas extremas que afectan su salud y bienestar.