Un brote de sarampión encendió las alarmas sanitarias en Estados Unidos y obligó al cierre temporal de un centro de detención de migrantes en la base militar de Fort Bliss, ubicada en El Paso. Las autoridades suspendieron las actividades presenciales y limitaron el acceso al recinto al menos hasta el 19 de marzo, como medida para contener la propagación del virus.
La congresista demócrata Veronica Escobar informó que se han confirmado 14 casos activos de sarampión, mientras que 112 personas permanecen aisladas dentro del centro. Según la legisladora, los internos no pueden recibir visitas y solo mantienen comunicación con sus abogados mediante plataformas virtuales.
Escobar advirtió que la situación podría extenderse más allá del recinto, ya que cientos de trabajadores civiles y 56 miembros de la Guardia Nacional de Texas han estado expuestos al entorno afectado. La funcionaria también señaló que este brote ocurre después de episodios recientes de covid-19 y tuberculosis, lo que evidencia deficiencias en los protocolos de salud dentro de las instalaciones.
En su pronunciamiento, la congresista responsabilizó a la empresa Acquisition Logistics, encargada de operar el centro, y exigió sanciones. Aseguró que la crisis sanitaria pudo haberse evitado con medidas preventivas adecuadas, especialmente en un entorno de alta concentración poblacional.

Emergencia por sarampión en EE.UU.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede propagarse rápidamente en espacios cerrados, lo que ha obligado a reforzar los controles sanitarios en centros de detención en todo el país. Autoridades de salud evalúan la evolución del brote mientras mantienen restricciones estrictas para evitar nuevos contagios.



















