El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) intentó pronunciarse sobre los disturbios que sacuden Francia en medio de las masivas protestas antigubernamentales, pero su comentario terminó provocando una respuesta contundente del Gobierno francés.
El 21 de octubre, ICE publicó en su cuenta de X un video en el que aparecen manifestantes encapuchados formando una barricada humana, con un pequeño incendio de fondo, mientras la Policía francesa intenta contenerlos. Junto a las imágenes, el organismo escribió: “Todos los días luchamos para evitar que las calles estadounidenses se vean así”.
La publicación recibió una respuesta de la cuenta oficial de réplicas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, que contestó: “Todos los días luchamos para evitar que las estadísticas francesas se vean así”.
El mensaje estuvo acompañado de un gráfico sobre las muertes por armas de fuego por cada 100.000 habitantes. Según los datos compartidos, Estados Unidos registra 5,9 muertes por esta causa, frente a las 0,3 de Francia.
Every day we are fighting to prevent French stats from looking like this. https://t.co/yUUZAIkZy1 pic.twitter.com/UM4UJlQp95
— French Response (@FrenchResponse) October 21, 2026
ICE habló de la violencia en Francia
El intercambio ocurre en medio de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha responsabilizado a la migración por los episodios violentos registrados durante las protestas francesas, sin presentar pruebas que respalden sus afirmaciones.
El domingo pasado, Trump aseguró que “Francia está ardiendo” y sostuvo que la llegada de inmigrantes ha perjudicado al país. También instó a las autoridades francesas a cerrar las fronteras. El 19 de octubre, afirmó que París podría convertirse pronto en una ciudad musulmana y criticó la política migratoria del presidente Emmanuel Macron.
Por su parte, Macron cuestionó a los dirigentes extranjeros que utilizan los disturbios para hacer campaña política y calificó esos comentarios como “inaceptables y estúpidos”.
El 17 de octubre se registraron saqueos y ataques contra edificios públicos en varias ciudades francesas. Durante los operativos, unas 1.200 personas fueron arrestadas y 150 agentes de seguridad resultaron heridos.
Ante la escalada de violencia, el Gobierno francés decretó toques de queda nocturnos en París, Lyon, Lille, Niza, Marsella y Burdeos. Macron prometió perseguir a los responsables y reiteró que la violencia no tiene cabida en la república.



















