El Barcelona regresó al Camp Nou tras 909 días y lo hizo con una goleada ante el Athletic Club. El equipo de Hansi Flick recuperó la intensidad y la presión que busca imponer, logrando que los tres primeros goles surgieran tras recuperaciones rápidas del balón. La afición celebró la vuelta con entusiasmo y los primeros goles marcaron la pauta del encuentro.
Robert Lewandowski fue el encargado de inaugurar el remodelado estadio. Tras una recuperación entre Gerard Martín y Eric García, el delantero polaco realizó un autopase y definió con la izquierda. Unai Simón solo logró desviar ligeramente el balón, y el Camp Nou estalló de alegría con el primer tanto local.
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Ferran Torres amplió la ventaja justo antes del descanso. Con un disparo potente y colocado, también con la zurda, dejó sin opciones al portero rival. Este segundo gol desanimó al Athletic, que había logrado equilibrar el juego en algunos momentos del primer tiempo.
El Athletic intentó reaccionar, con Nico Williams como su principal amenaza. El extremo se acercó con peligro a la portería del Barcelona, pero el equipo local mantuvo el control del partido. Así mismo, la defensa azulgrana y la presión alta impidieron cualquier acercamiento con peligro constante.

Barcelona vuelve al Camp Nou con un espectáculo
El VAR tuvo protagonismo durante el partido. Confirmó la roja a Sancet tras una entrada innecesaria y validó el cuarto gol del Barcelona, obra de Ferran tras otra asistencia de Lamine Yamal. El joven valenciano volvió a demostrar su habilidad en el regate y su capacidad para crear oportunidades para sus compañeros.
Eric García brilló nuevamente, jugando de mediocentro ante las bajas de De Jong y Pedri. Su lectura del juego y la presión en momentos clave recordaron a Busquets. Además, contribuyó en la recuperación que permitió el tercer gol del Barcelona, consolidando su importancia para Flick esta temporada.
El partido cerró con buenas noticias para el Barcelona. La portería local se mantuvo imbatida, Raphinha regresó tras lesión y participó activamente en los últimos minutos. Al final, los fuegos artificiales celebraron una noche de dominio absoluto, goles y un Camp Nou que volvió a mostrar su esencia bajo Hansi Flick.

















