El 31 de diciembre, desde hace más de treinta años, es una fecha que se ha convertido en una oportunidad para generar ganancias económicas para una familia en la ciudad de Rivas, quienes, después de la tradicional gritería, se dedican a la elaboración de los tradicionales muñecos viejos, los que se utilizan, según supersticiones, para quemar las cosas negativas vividas el año que finaliza.
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Las gemelas Arias, reconocidas emprendedoras de la ciudad de Rivas, afirman que, conforme se acerca el 31 de diciembre, las ventas han ido incrementando; los clientes de diferentes partes del departamento optan por obtener el suyo con tiempo y, de esta manera, cinco para las doce, quemarlos y recibir el año nuevo.
“Somos una familia unida, trabajamos arduamente porque sabemos que a las familias les gusta; en la despedida de año no pueden faltar el tradicional viejo. Cada muñeco tiene un costo de trecientos córdobas, gracias a Dios las ventas han estado buena. Fue mi papá el que nos heredó esta idea de dedicarnos a esto y poder generar dinero para la familia. Invitamos a las familias para que vengan con tiempo a comprar su muñeco”; aseguró Martha Arias, emprendedora de los tradicionales muñecos “Viejos”.

Tradición y negocio: los muñecos viejos marcan la despedida de año en Rivas
Los viejos están elaborados a base de hojas secas y ropa vieja, además de accesorios como pelucas, sombreros, lentes y gorras, para darle ese toque de “viejo” y que las familias puedan disfrutar y celebrar en paz y unidad de todas sus costumbres y tradiciones en estas fechas especiales.
La venta de estos muñecos “viejos” está ubicada de la rotonda de Rivas, unos cincuenta metros hacia el sur; sus propietarias atienden a sus clientes desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche.


















