Mientras miles de familias celebraban este 30 de mayo a las madres nicaragüenses, en el Hospital de Masaya cuatro mujeres vivían una emoción aún más especial: sostener por primera vez en sus brazos a sus bebés.
Entre sonrisas, lágrimas de alegría y palabras de agradecimiento, las nuevas madres recibieron felicitaciones y obsequios durante una visita realizada por autoridades políticas, municipales y de salud, quienes compartieron con las familias este momento inolvidable.
Para Winston Ulises González Pérez, el nacimiento de su hijo Wilson Gael convirtió esta fecha en una celebración doble. Aunque durante meses pensó que sería una niña, la llegada de su bebé sano y fuerte fue motivo suficiente para agradecer.
“Nosotros creíamos que era una niña, incluso comprábamos cosas para ambos porque no se dejaba ver en los ultrasonidos, pero al final fue niño. Lo importante es que nació bien y es una gran bendición para nuestra familia”, expresó emocionado.

Nuevas vidas llenan de alegría el Día de las Madres en Masaya
La secretaria política departamental de Masaya, Guiomar Irías, destacó que estos nacimientos representan esperanza y alegría para las familias nicaragüenses.
“Estamos bendecidos con estos nacimientos que hemos recibido hoy. Venimos a compartir con estas madres que están viviendo uno de los momentos más hermosos de sus vidas, pero también a felicitar a todas las madres nicaragüenses, porque son el pilar fundamental de nuestras familias”, manifestó.
Por su parte, el doctor Wilber Beteta, director del Hospital Comandante Hilario Sánchez, señaló que el recorrido se realizó por las áreas de labor y parto, alto riesgo obstétrico y puerperio, donde se entregaron obsequios a las madres que dieron a luz durante esta fecha especial.
“Hoy celebramos a estas mujeres que están trayendo vida al mundo. Gracias a Dios, tanto ellas como sus bebés se encuentran en buen estado de salud y compartimos con ellas este día tan significativo”; afirmó.
La jornada estuvo marcada por el cariño, las felicitaciones y la alegría de familias que recibieron el mejor regalo posible en el Día de las Madres: la llegada de una nueva vida. Parte de los obsequios contemplaba productos para el cuidado del bebé, apoyando de esta forma también la economía familiar.



















