Con cincuenta años de tradición y fe mariana, doña Jacinta Marín, una leona de tiempo completo, está lista, junto a su amada familia, como todos los años, para celebrar la tradicional Gritería en honor a la Purísima Concepción de María.
La Purísima de doña Jacinta se ha convertido en un referente en el departamento de Rivas. Propietaria de una de las distribuidoras más grandes de la ciudad, año con año, en agradecimiento a la “Conchita” por los favores recibidos, se prepara con más de dos mil paquetes, que incluyen la tradicional chicha de maíz y el nacatamal.
“Todos los años, con mucho amor y devoción a la virgencita, celebramos la Gritería, agradecidos por la salud y su intercesión ante Dios; para mantenernos unidos como familia. Aquí elaboramos el brindis, donde no pueden faltar la chicha de maíz y de jengibre. Estamos muy felices de celebrarla un año más”, comentó doña Jacinta Marín.
Hace más de cincuenta años, esta tradición estaba en manos de su difunta madre, y al recibirla, doña Jacinta juró mantenerla viva y transmitirla a toda su descendencia, quienes desde pequeños se suman a acompañarla para gritarle.

Doña Jacinta mantiene viva una tradición en Rivas
“Nos llevamos casi una semana preparando los paquetes; lo que me gusta es que nos involucramos todos: hijos, nietos, hermanos, yernos y hasta colaboradores. El 7 y el 8 de diciembre son sagrados, no abrimos el negocio porque está dedicado a la Virgen”, agregó Marín.
Es así que doña Jacinta, acompañada del amor y cariño de toda su familia, ya está lista para gritarle a la Virgen este próximo 7 de diciembre, a partir de las tres de la tarde, en su casa de habitación ubicada frente al Colegio Santo Domingo de Guzmán en la ciudad de Rivas.



















