Su sueño no solo es graduarse en la carrera de mecánica automotriz, sino también tener su propio taller para brindar servicio en su comunidad.
Marta Sorelia Saborío Romero es una joven de 18 años originaria de La Pita, una comunidad rural alejada del casco urbano, en el municipio de Santa Teresa, Carazo.
En su primer día de clases en el Centro Tecnológico Ernest Thalman, Marta decidió tecnificarse en mecánica automotriz. Además de tener su propia motocicleta, ha notado la necesidad de un taller en su zona para atender a la comunidad.
Marta es la única mujer entre un grupo mayoritario de estudiantes varones, pero esto no la desanima. Por el contrario, está emocionada de aprovechar la oportunidad que la educación técnica le brinda.
Joven de 18 años rompe esquemas en mecánica y sueña con su taller

«La mecánica automotriz me llamó la atención, quiero aprender más y poner mi propio taller. Soy la primera en mi familia en hacer esto», comenta sonriente.
Para alcanzar su meta, Marta se quedará durante la semana en Santa Teresa, donde tiene amistades, y así poder asistir puntualmente a sus clases.
Lesli Centeno, docente de la carrera en el Centro Tecnológico Ernest Thalman, destacó la importancia de que jóvenes mujeres se animen a estudiar carreras técnicas, especialmente en mecánica, donde predominan los hombres.
«El próximo año, en abril, ella estará realizando sus prácticas en un taller, y le daremos seguimiento para demostrar cómo la educación técnica tiene un gran valor en Nicaragua hoy en día», afirmó Centeno.

En el Centro Tecnológico Ernest Thalman, la carrera de mecánica automotriz tiene una duración de año y medio. Tras las prácticas pre profesionales, los alumnos están listos para trabajar en una empresa o emprender su propio negocio.
El primer día de clases, los estudiantes participaron activamente en un recorrido por las instalaciones y demostraciones prácticas, con un cálido recibimiento de jóvenes integrantes de Juventud Sandinista, en un ambiente de alegría y esperanza.


















