A 56 años del paso a la inmortalidad del joven poeta y guerrillero Leonel Rugama, la militancia del Frente Sandinista le rindió honores en la Casa Museo de los Héroes y Mártires de Nandaime, donde estuvieron presentes autoridades municipales, bases del sandinismo, así como trabajadores de las diferentes instituciones del Estado en el municipio.
Este acto político-cultural dio inicio con la célebre frase: “¡Que se rinda tu madre!”, expresión que quedó inmortalizada como símbolo de dignidad, resistencia y compromiso con la libertad en la militancia del Frente Sandinista.
No podía faltar la parte cultural a cargo de la Escuela de Danza Nequechary y el Coro Municipal, quienes pusieron a cantar a la militancia con música testimonial.
José Ramón Zúñiga, historiador local, destacó en su intervención que Leonel Rugama representa, para muchos sectores de la sociedad nicaragüense, un puente entre la literatura y la lucha política, un ejemplo de cómo la poesía puede ser instrumento de conciencia social y resistencia ante la opresión. Su vida y obra continúan inspirando a escritores, estudiantes y activistas en todo el país.

Nandaime rinde homenaje a Leonel Rugama
Zúñiga enunció dos fragmentos de sus poemas basados en la cotidianidad de su tiempo:
“La tierra es un satélite de la luna”
“La tierra es un satélite de la luna, porque la luna manda sobre la tierra, y nosotros obedecemos como buenos hijos del miedo.”
Este poema sintetiza su visión crítica del poder, el sometimiento y la dependencia. Utiliza una metáfora astronómica para denunciar la dominación política y económica, con un lenguaje directo, casi coloquial, pero cargado de ironía.
“Saquen a Somoza de la ecuación”
“Si en un problema de matemáticas entra Somoza, el problema no tiene solución.”
Aquí Rugama fusiona cotidianidad, humor ácido y denuncia política. Este poema se convirtió en un referente de la poesía revolucionaria nicaragüense por su claridad y contundencia.

Para cerrar el acto político, el secretario político municipal aseguró que este joven, lleno de valentía, se enfrentó a un batallón de guardias, demostrando la resistencia que caracteriza al Frente Sandinista en sus diferentes luchas. A 56 años del paso a la inmortalidad, su frase sigue siendo la bandera de lucha: “¡Que se rinda tu madre!”.

















