Solo las huellas han quedado de lo que fue un caudaloso río en la zona de El Dorado, casi en la desembocadura del Lago de Nicaragua ubicado a unos 20 kilómetros al sureste de Nandaime.
Aparentemente las represas que una empresa azucarera ha construido utilizando los recursos hídricos del río para regar su cañales han disminuido el caudal.
Pobladores de la zona están pegando el grito al cielo ya que la fauna que existía en este río ha desaparecido y según ellos hasta algunos animales domésticos se han muerto por los agroquímicos que caen al poco de agua que aún fluye.
Por su parte, la unidad ambiental de la Alcaldía municipal aseguró que la comisión ambiental haría una inspección para conocer in situ la problemática y buscarán una solución con los señores de la empresa azucarera.
Giovany Sevilla
















