El hombre iba tan mareado de tanto guaro que bebió, conducía una bicicleta en media calle de villa fraternidad donde fue arrollado por una motocicleta cuyo conductor se dio a la fuga, quedó tirado en el pavimento bañado en un charco de sangre.
Pasaron más de media hora y el hombre yacía tirado en el la carretera no fue socorrido por técnico en emergencia pues nunca llegaron al lugar.
De pronto se levantó todo aturdido como midiendo la calle y de un solo caminó a abordar una ruta quien sabe DIOS con que rumbo, esperemos que este accidente le deje una buena lección para reflexionar en cuanto al ingerir licor, conducir un vehículo y peor aún en media vía. Esta vez el hombre corrió con suerte.
David Solórzano
















