Yemeníes salieron a las calles y lanzaron fuegos artificiales tras conocer la noticia del nuevo Consejo Presidencial que buscará una salida a la crisis política que vive la nación.
Los habitantes de la ciudad de Saná (capital de Yemen), celebraron este viernes la formación de un Consejo Presidencial Provisional por por parte del movimiento chií Ansarolá (Hutí).
En momentos en que el país árabe atraviesa una crisis política, agudizada por la dimisión del presidente Abdu Rabu Mansur Hadi, el pasado 22 de enero, los yemeníes han recibido la noticia de Ansarolá con beneplácito y celebraron en las calles con fuegos artificiales.
Los rebeldes hutíes y las diversas facciones políticas yemeníes acordaron el crear un Consejo Presidencial interino.
Los participantes de las negociaciones en Saná, capital de Yemen, resolvieron que el consejo presidencial gestionará el país durante un año y estará formado por cinco miembros encabezados por Alí Naser Mohamed, expresidente de Yemen del Sur antes de la unificación con el Norte en 1990.
Este viernes, el movimiento hutí informó sobre la disolución del Parlamento y la creación de una nueva sede legislativa.
Estados Unidos ha criticado la disolución del Parlamento considerando que no cumple el estándar de una solución consensuada a la crisis que vive Yemen.
Sin embargo, el pueblo yemení ha rechazado en varias ocasiones las políticas injerencistas de Washington y sus acciones antihutíes.
CONTEXTO
La crisis en Yemen comenzó por la creación de un proyecto de Constitución presentado por el entonces presidente Abdu Rabu Mansur Hadi, el cual buscaba dividir el país en seis regiones federales. Esta posición es contraria al acuerdo alcanzado en septiembre con el movimiento Ansarolá bajo supervisión de las Naciones Unidas.
El movimiento rebelde de los hutíes, o Ansar Alá (Seguidores de Dios), surgió a principios de los noventa y en la década siguiente se levantó en armas en varias ocasiones reclamando del Gobierno mayor autonomía para su provincia natal, Saada, en el noroeste del país.
En agosto de 2014 los hutíes consiguieron tomar la capital del país, Saná, tras varias semanas de protestas antigubernamentales que exigían restablecer los precios subvencionados del combustible.
















