No identifican a activistas de Greenpeace que profanaron Nazca en Perú

El Ministerio de Cultura peruano dijo el lunes que el grupo ambientalista Greenpeace no ha identificado a los activistas que ingresaron clandestinamente a las famosas líneas de Nazca durante la reciente cumbre climática de Naciones Unidas.

«No hemos obtenido lo que hubiéramos querido obtener ahora: nombres, pasaportes, direcciones», dijo la ministra de Cultura Diana Alvarez-Calderón a periodistas tras reunirse con el director general de la organización, el sudafricano Kumi Naidoo.

Luis Jaime Castillo, viceministro de Patrimonio Cultural, dijo a The Associated Press que los activistas cometieron un «atentado contra monumentos arqueológicos», delito que se castiga con hasta seis años de cárcel. Sin dar detalles precisó que analizan enjuiciar a Greenpeace adicionalmente para obtener una reparación económica.

Los activistas llegados de Brasil, Argentina, Chile, España, Italia, Alemania y Austria desplegaron el lunes de la semana pasada un mensaje en grandes letras amarillas que decía: «Tiempo de cambio: El futuro es renovable», muy cerca de la figura del colibrí, en las líneas de Nazca. El ministerio dijo que está buscando un método arqueológico «para revertir» las huellas de los activistas sobre el suelo arcilloso del lugar.

Las líneas de Nazca, ubicadas al sur de Lima en la costa desértica frente al Pacífico, tienen una antigüedad de entre 1.500 y 2.000 años. Son uno de los geoglifos más grandes del mundo y están reconocidas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Los estudiosos creen que pudieron ser calendarios, sistemas rituales de caminos o manifestaciones astrales.

LIMA, Perú (AP)