El empalme del municipio de Chichigalpa fue el escenario de otra protesta que protagonizaron unos 300 ex-cañeros reclamantes del pasivo laboral.
La protesta inició con un tranque en horas de la mañana, el que causó embotellamiento y caos en la vía panamericana de occidente, desde Telíca hasta la Rotonda Monumento al Trabajador en Chinandega.
Los transportistas, pasajeros y ciudadanos que iban con destino a los diferentes municipios y localidades de la región, se vieron obligados a caminar varios kilómetros de carretera, pues la mayoría llevaba más de 5 horas esperando poder circular libremente.
Las autoridades policiales permanecieron en la zona regulando el tráfico y evitando que ocurriera una alteración al orden ya que en varias momentos se generaron pequeños roces entre transportistas, dueños de vehículos particulares y los demandantes que impedían el paso con llantas y troncos de árbol.
El tranque fue suspendido en horas de la noche, luego que los reclamantes pertenecientes a los grupos Danilo Torres, Esteban Lacayo, Orlando Gómez y Ramón Morales, lograron negociar con las autoridades locales para que sus demandas sean escuchadas a través del dialogo en una reunión que se realizará por la tarde con representantes de la PGR en la cancha del municipio de Chichigalpa.
En esta junta solicitarán el pago de la indemnización de 3 mil dólares para cada uno de los 2,335 obreros, por la privatización de cuatro ingenios que el Estado regresó a sus antiguos dueños en 1992.
Belkiss Medina
















