Gracias a la buena relación que existe entre la Policía y la comunidad, se logró frustrar un robo en unos predios baldíos de Sábana Grande, cuando delincuentes hasta el momento de identidad desconocida pretendían robar dos equinos a personas originarias de Masaya, según las autoridades los caballos iban a ser destazados por los sujetos para luego comercializar la carne.
El robo se logró frustrar cuando agentes de la Policía realizaban patrullaje de rutina y observaron muy nerviosos a los delincuentes empujando las bestias, y cuando quisieron pedirles los documentos, huyeron del lugar dejando abandonados los equinos, los que luego fueron entregados a sus dueños.
AGENCIAS
















