Los alimentos en los países afectados por el ébola son cada vez más caros y empezarán a escasear más debido a que muchos agricultores no podrán tener acceso a los campos, advirtió el martes la agencia alimentaria de la ONU.
Un brote de ébola en África occidental ha matado a más de 1.500 personas en Guinea, Liberia, Sierra Leona y Nigeria, y las autoridades han acordonado ciudades enteras en un intento por detener la propagación del virus. Los países vecinos han cerrado las fronteras terrestres y muchas aerolíneas han suspendido los vuelos desde y hacia los países afectados. Los puertos marítimos están viendo menos actividad, restringiendo las exportaciones de alimentos hacia los países más afectados.
Varios de esos países Guinea, Liberia y Sierra Leona dependen de los granos importados para alimentar a su población, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En un mercado de Monrovia, la capital liberiana, el precio de la raíz de yuca, un alimento básico en muchas dietas de África Occidental, subió 150%.
La ONU ha dicho que 1,3 millones de personas en Guinea, Liberia y Sierra Leona necesitarán ayuda para poder alimentarse en los próximos meses. La Organización Mundial de la Salud está pidiendo a los países vecinos que reabran las fronteras, pues ello impide que los suministros lleguen a las personas desesperadas.
Costa de Marfil decidió la noche del lunes mantener cerradas sus fronteras con Guinea y Liberia, pero dijo que abrirá un corredor humanitario para permitir que lleguen los suministros.
DAKAR, Senegal (AP)
















