A cinco semanas de las presidenciales la candidata socialista alcanzó por primera vez a Dilma Rousseff en la intención de voto en la primera vuelta y le ganaría por 10 puntos en el balotaje. Silva presentó su programa que contempla recuperar «credibilidad» para atraer inversiones y apoyó el matrimonio gay.
Según el sondeo de este viernes de la encuestadora Datafolha, divulgado este viernes, Marina Silva y la mandataria que busca la reelección aparecen empatadas en primera vuelta con 34% y en el balotaje Silva se impondría por 50% contra 40%.
El mismo día en que Rousseff recibía la mala nueva de que Brasil entró técnicamente en recesión (el PIB del segundo trimestre se contrajo 0,6% tras un -0,02% en el anterior), Marina Silva presentó su programa de gobierno con un fuerte énfasis puesto en lo económico. La ecologista propone que Brasil reforme su mercado de crédito y capitales, reduzca la burocracia y la carga tributaria, y mejore su infraestructura.
«Brasil tiene que recuperar credibilidad, ya que es la única forma de que vuelva a crecer», enfatizó durante la presentación frente a los miembros del Partido Socialista (PSB). «Brasil está con un crecimiento que lamentablemente lleva a una situación de muchas dificultades. Es necesario que haya inversiones y un ambiente adecuado» para éstas, agregó en un encendido discurso.
Silva, una evangélica conservadora incluyó en su programa un apoyo al matrimonio entre homosexuales, pese a que ella misma se oponía en el pasado. Además, promete apoyar una ley para criminalizar la discriminación basada en la orientación sexual.
La ecologista es la candidata del PSB tras la reciente muerte en un accidente aereo del candidato Eduardo Campos de quien era la compañera de fórmula para la vicepresidencia. El nuevo candidato a vice es Beto Albuquerque.
















